Posted by J.

no se porqué escribí esto, ni tampoco el motivo que hizo que lo publique.

Quiero irme a Irlanda...
comprarme una finca pequeña en la costa, y oír la lluvia en mi pequeña casa.
Quiero sentir el frío y el viento...
quiero mirar las grandes planicies...
quiero aprender su idioma extraño y hablarle a los árboles en el las tardes lluviosas de domingo.
Esperar a las hadas y reírme cada noche, cuando no las vea llegar, por lo olvidadizas que son.
Les enviaré otra invitación al día siguiente, y seguiré esperando a que lleguen.
Quiero pasar esas largas noches en Irlanda, con libros grandes escritos en muchos idiomas, y leerlos con calma, escuchando música de algún modo... quizás tocándola en algún instrumento.
Quiero pasar esas mañanas neblinosas, esas mañanas soleadas, esas mañanas de risas y de llantos escribiendo... orando y solo buscando paz. Y al medio día caminar hacia el mar y comer allí.
Y extrañar a mi familia y a mis amigos, pero nunca lo suficiente como para volver.
Y ser feliz por algún tiempo, hasta que en algún momento tenga que viajar al pueblo a hablar con alguien. Y conocer personas, y luego recordarlas, y volver a mi casa.
Y hablar con los árboles, que entienden más de esas cosas. De las cosas que me gusta hablar a mí.

14 de Febrero  

Posted by J.

me muero de ganas de escribirle algo a la chica que amo, pero nuestra relación terminó hace poco, y creo que sería muy incomodo, o desubicado... incluso patético hacerlo.
Pero si existe la remota posibilidad de que reparemos lo que sucedió, de que recuperemos lo que se perdió...
quiero que vea que este día solo pensé en ella.
será solo una carta de amor...


Querida Camila:
Es difícil escribirte algo hoy. 14 de febrero.
Pasar este día sin ti es sumirme en la tristeza más honda, la soledad más oscura.
Mirar hacia adelante y no ver nada. Sentir que no existe cosa alguna que pueda animarme.
Solo a ti te quiero.
Extraño tus ojos, tus labios, tu sonrisa.
Extraño cada palabra y cada gesto.
Extraño esas oscuras tardes de invierno caminando de la mano, esos miércoles que te encontré fuera del liceo.
Extraño ese "te quiero" en un susurro, extraño tus brazos y tu compañía.
Extraño las largas llamadas, los mensajes inesperados pero ansiados, las risas, las carcajadas, las salidas, los momentos tristes y los momentos malos también.
Extraño mirar tus ojos y sentir que todo lo que me pueda preocupar no es tan grave si tu estas ahí, a mi lado.
Extraño solo poder mirarte de lejos, ver tu rostro en febril concentración, o ligera algarabía. Extraño cuando me descubrías, y sonreías.
Extraño llevarte a casa en el auto de mis padres, o acompañarte en una micro hasta la biblioteca. Extraño hasta tu casa, su puerta y tu cocina.
Extraño sobre todo tu aroma particular, suave y ajeno. La ligera escencia de tu compañía, que solo me abandonaba después de muchas horas de separarme de ti.
Te extraño, y todo hoy me habla de ti.

No se si sepas cuanto sufrí al llamarte esa noche, cuanto me dolió oír lo que oí, y decir lo que dije.
Pero al menos espero que sepas que aún te amo, que sería capaz de perdonar todo si solo me dijeras que vas a volver.
Que va a volver la muchacha llena de nervios que un día domingo hizo que mi existencia valiera de algo.

Te extraño y te amo, a pesar de todo, del tiempo, la distancia y el dolor.