Posted by J.

del señor Felipe Soto Gidi, un buen amigo.
una publicación. el poema es buenísimo, y me pareció que venía justo con lo que estoy subiendo yo mismo ahora :P


Lluvia


Gruesas lágrimas de
Los ángeles caen sobre
Las urbes limpiando y
Redentando almas
Impuras

Se derraman sobre
Todo aquel que camina
Sin un rumbo fijo, se
Derraman y juguetean con
Los parias del cruel destino

Durante todo el día
Llueve. Llueve el cielo
Sin alardear sobre
Capacidades. Lloran los
ángeles sin escatimar
lágrimas.

Dejemos que llueva libre-
Mente, dejemos que llueva
Sin restricciones. Tan solo; Dejemos que llueva

llueve afuera, capitulo 5  

Posted by J.


Entré a casa con algo de miedo por si acaso el mercenario de Likidel ha decidido reemplazarme en mi hogar también. Sin embargo, no hubo problemas.

En casa están acostumbrados a que llegue tarde, y no han hecho preguntas.
Me desplomé en la cama y tuve un reparador descanso sin sueños.

El día siguiente amanece frío, oscuro. Una niebla espesa cubre la ciudad.
Llego con el tiempo justo al colegio, porque Narieth se valió de mis reservas de energía física, mental, emocional y mágicas para curar la herida, y me he quedado dormido. Supongo que la herida fue más grave de lo que pensé. Me ha quedado una cicatriz en el vientre, pero no será problema. La puedo cubrir con facilidad y hasta hacerla invisible si es necesario.
Entro en el pabellón de enseñanza media con prisa. A lo lejos, veo bastante movimiento frente a la puerta de mi salón. Entonces, con horror, noto que el centro de atención soy yo mismo.
Me quedo paralizado, confundido, hasta que caigo en la cuenta de que ha de ser el mercenario que Likidel contrató para reemplazarme.
Me hago invisible presuroso, antes de que nadie se percate de que estoy en dos lugares al mismo tiempo.
Voy a detenerle, a sacarlo al baño para que hagamos el cambio y me devuelva mi lugar cuando el profesor llega a la sala. Los hace entrar a todos y cierra la puerta antes de que los alcance.
-demonios- musito, pero me arrepiento porque si alguien me llega a oír se asustará hasta la muerte.
Miro por el vidrio de la puerta.
¡Dios! Estoy sentado con Mariah en lugar de estar al final del salón.
¿Me estoy levantando? ¡Maldición! Voy a responder algo.
¿Qué clase es? ¡Historia! Se supone que no se nada de historia, ese es el personaje que interpreto. ¡Estoy respondiendo Dios santo!
Tengo que detenerlo, no debo llamar más la atención.

No puedo abrir la puerta del salón porque se asustarán y se concentrarán en la puerta, y la concentración colectiva rompe los campos de invisibilidad.
Si espero a que alguien salga al baño quizás sea demasiado tarde.
¿Y si muevo a alguien?
Luego borro sus recuerdos y no habrá problema.
Pero que estúpido. Puedo mover a mi reemplazo. Me concentro, pero pone resistencia. Sabe ponerla. Maldición, es lógico. Es un agente, nos enseñan esas cosas.
El muchacho voltea nervioso, buscando quien ha sido el que lo ha tratado de mover. Sin embargo, pronto se detiene. No parece ser muy constante.
Decido mover su lápiz pasta y escribirle. Hago la “k” de Koultland, el emblema clave de mi equipo, y luego escribo


"baño"


Trato de mover lo menos posible el bolígrafo.
Mariah ve el mensaje primero. Le toca el hombro a mi reemplazo y se lo muestra. Con expresión ansiosa. Asiente, y se pone de pie.
Fantástico, ha pedido permiso para salir.
Le sigo hasta el baño, me cercioro de que no halla nadie, y entonces me hago visible.
Mi reemplazo me mira sorprendido.
-Valla, si soy yo mismo- dice. Su voz es ligeramente distinta de la mía, un poco más ronca. Podría ser perfectamente un resfrío.
-soy yo- respondo.- ¿que demonios crees que estabas haciendo?-
-wooo, amigo, tranquilo- exclama- no tienes porque sulfurarte. ¿Por qué lo dices? ¿Por estar sentado con la chica que te gusta? ¿Por hacer conversación y participar en clase? Se llama ayudar, amigo-
-tres cosas- enumero- uno, no he sido, ni seré, ni planeo ser tu amigo. Dos. ¿Que clase de ayuda te parece que me estas dando? Y tres. Eso no es ayudar. Eso se llama “ser el centro de atención” y eso, “mi amigo”, no es bueno para nada.-
-¿y porque no?-
Me quedo de piedra. Es que acaso no es obvio que…
No tengo respuesta. ¿Por qué? ¿Por qué he decidido aislarme?
-Los agentes no deben llamar la atención, de acuerdo. Pero tu equipo es muy distinto. Tu equipo y tú, sois muy distintos a los demás. Vuestro enemigo es un dios ¿no?
Supongo entonces que sabe perfectamente quien eres.-
Me hace pensar en el enfrentamiento del día anterior.
“mi venganza, Tattler. Para ti y tu madre.”
-entonces da lo mismo que te ocultes o no- continúa.- y de todos modos, ¿quien llama más la atención? ¿Un muchacho que conversa, tiene amigos, y novia, o un aislado?-
Suspiro, petrificado.
¿Es que acaso este agente tiene razón?
-no les puedo ver- respondo. Mis amigos…yo borré sus recuerdos. Yo les hice sufrir la peor de las penas de guerra. Sellé parte de lo que ellos habían llegado a ser ese último año. Sellé el valor de Edgard, y le condené a ser nuevamente el muchacho cobarde y torpe que es y fue. Sellé el honor de shoun, Honor, para un ladrón, una mera sabandija. Y lo condené a lo mismo. Lo condené a ser quien era y es. Y a Mariah…
A Mariah le quité sus dones. Aquello que la ha hecho más feliz… se lo arrebaté en un segundo. Los colmillos de mi dragón aún tienen restos de sus recuerdos.-
-fueron tus ordenes. No te mortifiques…no fue tu decisión. Hiciste lo mejor para todos. Estás viviendo una guerra.-
-¡si!- bramo- ¡ordenes de Likidel! Es su culpa-
-pete, tu sabes bien porque-
-¡y que demonios sabes tu!- le espeto, furioso- ¿Quién eres, de donde sacaste todo lo que sabes?-
Me lanzo contra mi reemplazo, furioso, haciéndome invisible y lanzando mis tentáculos de poder mental contra sus pies para sostenerlo e impedir que huya.
Desenvaino a vecaida y se la pongo en el cuello. Hago visible parte mi rostro, mi brazo y parte de mi torso.
-quien eres- repito
-no me…conoces-gime-soy… El Sheirá Alex Wright.-
El sol ha salido y su luz se filtra por la ventana. Entonces se oye una voz desde fuera del baño.
-¿hey, pete, estás ahí?-
-si, estoy- respondo sin despegar mi ojo derecho de Wright-saldré en un segundo-susurro. No se como es que sabes tanto, pero te sacaré todos los recuerdos.
Nadie, excepto mi gente, debe saber lo que sabes.- despierto al dragón azul y lo lanzo cuando se abre la puerta.
Tengo que tomar una decisión pronto. Puedo desvanecer el dragón y hacerme invisible y asumir las consecuencias. O puedo borrar a Wright y luego borrar al inocente que vino a buscarme.
Puedo hacer invisible a Wright y responder yo mismo, pero para eso necesitaría saber exactamente donde está.
En mi apuro tomo una decisión emocional, la primera, en lugar de una racional, la segunda de mis opciones. No deseo lastimar a ningún otro inocente. No más. por algún motivo, ahora que mi mente carece de uno de sus dones, mi corazón se esmera en dominar.
La puerta se abre totalmente entra Edgard.
-pete- le dice a Wright- el profesor Ambrosius te llama. ¿Estás bien? Llevas mucho tiempo aquí.-
-si, perdona.- responde- solo me sentí mareado y vine a tomar agua y a respirar.
-bueno, pero Ambrosius está preocupado-
- si, bueno. Ya estoy bien. Vamos-
Y ante mi estupor y total impotencia veo a mi reemplazo y a mi amigo salir del baño. Me enrabio y le envío un tentáculo de poder mental a los pies y le hago una zancadilla.
Supongo que su entrenamiento de resistencia no es tan bueno después de todo.
-¿seguro que estas bien?- pregunta Edward.-
-si, seguro- responde Alex.
Entran al salón. Les sigo dentro, aún invisible. Siento un fuerte dolor de cabeza.
Escribo en el cuaderno de Wright:


“que demonios crees que estás haciendo”


“ve a descansar, estás herido” escribe en respuesta. Y agrega:


“cambio, T=1800hrs, baño.”


Quizás tenga razón nuevamente. La herida aún me produce dolor. Pero no puedo descansar.Wright sabe muchas cosas, y es imperante que descubra de donde las sacó

llueve afuera, capitulo 4  

Posted by J.


Al despertar, reconozco el procedimiento habitual del equipo frente a combates en áreas públicas. Likidel ha creado una imagen falsa de todo y entretanto repara lo que ha quedado dañado.
Estoy recostado en una camilla de campaña. Junto a mi, una muchacha me mira con expresión critica. Su ojo derecho brilla con un tenue fulgor púrpura, y sostiene una aguja con un aura del mismo color.
Se sorprende al verme despertar.
¿Quién será?
-¡Likidel!- grita. Ambos sabemos que el campo ilusorio hará imposible que los sonidos que hagamos sean percibidos por otra persona. Sin embargo, jamás me atrajo la idea de hacer ruido. Era como jugar a molestar a la gente del otro lado.
Likidel voltea y se me acerca.
-Pete- me dice- has despertado.-
Hay algo raro. No me ha llamado Tattler. ¿Quien es esta chica?
-que sucede aquí- le espeto
-luchaste contra tres enemigos y les hiciste retroceder. No llegué a tiempo para avisarte de la trampa, y cuando te encontré estabas tendido en el suelo, solo.-
Sabe que no me refiero a eso solamente. ¿Quién es esta chica? Además, no ha mencionado a Becladajon. ¿Miembro primerizo?
-Narieth, ¿puedes terminar las reparaciones? Necesito hablar con Pete.-
La muchacha asiente. Su ojo y su aguja pierden sus llamas, y se aleja en silencio.
-exijo explicaciones Likidel- bramo.
-no grites- me responde- te diré lo que necesitas, pero tranquilo.
-solo habla de una vez-
-Narieth es parte de otro equipo. Desde mi incursión hace un año, doce hombres de Aica han entrado aquí. La mayoría son de Sider o de Kio, lo que significa que no hay ni buenos ni malos. Solo competencia. Son comerciantes.-
-y porque demonios está ella con nosotros-
-porque es curandera. La contacté apenas te encontré en este estado, hace un par de horas-
-¿en que estado? ¿a que hora?¿que hora es?-
- son las 6:30, tus clases acabaron hace media hora. Tenías una herida de gravedad en el vientre y el rostro. Me da la impresión de que era de un hacha. ¿Quien te atacó?-
-Becladajon y dos soldados-respondo. ¿Acaso no sabía quien era el único capaz de hacerme caer en una trampa?
Likidel guarda silencio, y parece sorprendido.
-no entiendo como sobreviviste si el mismo dios te atacó. Cuéntame, parte por parte, que fue lo que ocurrió.
Le explico en breves palabras y cuando termino, me pide que repita la última parte, del frenesí, y mi pérdida de conciencia
-no hubo otro dragón fuera del tuyo, ¿no es así?-
-no-
Duda. No parece estar convencido de lo que va a decirme:
-solo veo una salida. Recibiste el impulso del espíritu del dragón.-suspira- es un estado excepcional que experimentan algunos guerreros de este tipo. Su dragón se niega a morir y comienza a luchar cuando el amo está a punto de ser derrotado.-
Me suena lógico, aunque no por eso, poco probable. Tengo demasiados poderes. ¿Otro más? La idea no me convence.
-mira pete. No tengo otra respuesta para la situación, y se que no te convence pero, como dicen acá, no hay de otra, y tienes que aguantártelas sin más. Ahora, deja que Narieth termine con la curación y larguémonos todos de aquí. Tuve que contratar a otro mercenario con técnicas de cambio de forma para que te reemplace.-
Suspiro, pero me resigno. Narieth se me acerca mientras Likidel termina con las reparaciones. La chica hace brillar su ojo izquierdo y la aguja, y solo entonces noto que mi abdomen esta ensangrentado.
-no duele- comento
-claro que no. Soy una profesional.-
-¿Cómo lo haces?-
-con una técnica de encantamiento-
“tiene encantamientos”
-apaga los centros del dolor y reencausa los flujos de sangre hasta que puedan coagular.
-la que ves allí- me aclara- es la que salió de tu cuerpo antes de que yo llegara-
Solo entonces me doy cuenta de lo que sucede. He hecho preguntas. He establecido conversaciones, con Likidel y esta chica.
Yo no hago eso. Por un motivo muy simple.
Leo mentes.
Y ahora no puedo.
Miro a Narieth a los ojos y trato de irrumpir en su mente, leer sus pensamientos, encontrar y ver sus recuerdos. Todo está sellado. No hay llave que me permita abrir esta puerta.
Pruebo con Likidel, espantado. Tampoco puedo. Ocurre lo mismo.
¿Perdí uno de mis dones?
-¡Likidel!- rujo, fuera de mi mismo. Apenas noto que he roto mi costumbre de no gritar dentro de un campo ilusorio, dos veces.
-que hay-
-¡tu mente, su mente, las mentes, no leo nada!-
Likidel no parece sorprendido.
-no saques conclusiones apresuradas.-
-¡estoy bloqueado, estoy sellado, estoy perdido! ¡Perdí un don!-
Likidel suspira.
-es parte de las consecuencias del espíritu del dragón.-
Me quedo helado. ¿Perdí un don en cambio del espíritu del dragón?
-cada vez que el dragón lucha por ti, perderás un don por tiempo indefinido. Quizás vuelva pronto, o quizás no vuelva. Es por eso que debes tratar de evitar el frenesí. No te arriesgues a perder más poderes.-

llueve afuera, capitulo 3  

Posted by J.



Llueve afuera, y hace frío, igual que ayer. Mariah me evita hoy, con algo de miedo en su mirar. Después de todo, ¿a quien no asustaría una historia como la mía?
No tengo ánimo de conversar, así que en lugar de acercarme al grupo me pongo los audífonos y escucho música. Después de todo, la clase empezará de un momento a otro.
Tal y como me imagino, el profesor entra en la sala y entrega su lección, igual de ausente que yo. No me ando con chicas y decido no prestar atención. Después de todo, todo da lo mismo. Puedo recordar todo lo que desee.
Pronto la hora pasa y me dispongo a salir a respirar algo del congelante aire afuera del edificio. Pero me detiene una mano invisible escribiendo en el vidrio empañado junto a mí: “ve a la sala de música”.
Suspiro. ¿Tengo, acaso, otra opción?
Me encamino al lugar indicado, evitando gente y haciéndome invisible de cuando en cuando.
Cuando entro, el piano de cola entona una melodía espectral, misteriosa, ajena a todo.
Mas el pianista invisible es.
-Likidel- saludo.
-Tattler- me responde una voz en el ambiente.- me alegra que estés aquí-
-el sentimiento no es reciproco.-
Se oye un suspiro en la nada.
-¿querrás algún día oír las explicaciones?-
-no-respondo.-no solo. A mi ya no me interesa. Te ayudaré si me dejas tranquilo de aquí en adelante, y no vuelves a interferir en Otrora. Todo lo relacionado con Aica…ya me tiene sin cuidado. Si a alguien le debes explicar lo que ocurrió, es a Mariah. Ella fue la más afectada.-
Una imagen se comienza a formar en el aire. Primero una espada, luego su portador. El arma, a diferencia de vecaida, es azul, no dorada. Y su empuñadura es más clásica, simple y medieval. Tiene un León en el cristal que corona el fondo, y la hoja tiene vetas de color cielo
De pronto, noto un zumbido débil junto a la puerta. El sonido del piano debe haberlo ocultado hasta ese momento.
-aun probándome, Likidel. Te he dicho que aquí soy hasta más poderoso que tu.
Por algún motivo que se me escapa, Likidel sonrió. La mueca me es familiar, y de pronto noto que yo mismo le sonreí así a Mariah hace poco. Me recorre un escalofrío. Será posible que…
Entonces un movimiento muy brusco me hace reaccionar. Hay más invisibles en la habitación. Es una trampa!
Desenvaino a vecaida desde mi espalda y rompe inmediatamente el cambio de forma del falso Likidel.

-Becladajon!- jadeo al ver la verdadera forma. Santo cielo, el mismísimo dios de la soledad!
-al fin mi venganza…Tattler. Para ti y tu madre...-
¡¿Mi madre?!
De pronto los otros invisibles saltan sobre mí. Son dos. No llevan armas sagradas, así que serán fáciles de derrotar.
Vecaida rompe sus campos de desviación de luz cuando los golpea. No son telekineticos como yo y además becladajon no les ha dado grandes encantos para esconderse.
Ambos enemigos caen frente a mí, y becladajon se aparta un poco. Al parecer, quiere ver cuanto he mejorado desde la última vez.
No le mostraré todo mi potencial, así que tardaré un poco más en reducirlos.
Los enemigos me miran desconcertados. No esperaban una espada como la mía, y buscan ayuda en su dios, pero el no les responderá. Abandonados a su suerte, vuelven a cargar contra mí.
El primero salta e intenta golpearme con sus puños desnudos. El segundo corre derecho hacía mi, desenvainando un hacha oculta. Sin embargo, no es un arma mágica.
Me agacho para evitar el golpe del primero mientras vecaida bloquea el golpe del hacha.
Ruedo y quedo ubicado detrás de mis enemigos. Dudo un instante en dejar caer mi arma sobre ellos. Ha pasado bastante desde la última vez que luché, y he perdido la costumbre.
Solo eso necesitan mis enemigos. Vuelven a cargar y esta vez no soy lo suficientemente rápido para esquivarles. Les suspendo en el aire con mi poder mental y luego hago un intento desesperado por atacar al dios: el dragón azul.
Becladajon se sorprende. Desconocía esa habilidad. Después de todo, la última vez mis ojos eran normales.
Sin embargo, mi dragón aún no es una amenaza para un dios. Lo reduce en menos de un segundo.
Mis enemigos caen al suelo. No puedo con su peso.
Me siento repentinamente cansado, porque usar ambos dones y mi espada al mismo tiempo es extremadamente agotador. No tengo salida y por primera vez me veo totalmente derrotado.
Estoy fuera de práctica. Si hubiera sido más sabio en usar mis recursos, quizás habría tenido oportunidad.
Arremeto desesperado contra los tres, enceguecido por la frustración y la rabia. Siento como mis sentidos se pierden en un mar de desorden, y solo consigo distinguir un brillo dorado, y manchas negras. Oigo algunos sonidos. Siento algunos olores. Pero ninguno significa nada. Soy presa de una extraña prisa y no puedo detenerme. Se que me muevo, pero no se que hago.
Lentamente voy dejando el frenesí, y cuando vuelvo en mi mismo, ninguno de mis enemigos esta frente a mí. ¿Qué ha ocurrido?
Caigo entonces inconciente, dormido, agotado, extenuado.

Llueve afuera, capitulo 2  

Posted by J.


El día ha terminado. Me siento pesado, cansado y agobiado por las numerosas responsabilidades que acarrea tener a Mariah con recuerdos respecto a vecaida y Likidel. He conseguido tranquilizarla, y le prometí que le explicaría todo en cuanto hubiera ocasión. Pero no estoy seguro de querer hacerlo. Después de todo... prefiero no seguir pensando. Sigo camino a casa lentamente, jugando a mirar los corazones de los transeúntes que van junto a mi. Hoy, para hacer una diferencia, prefiero tomar el autobús en lugar de seguir caminando. Además, la tensión dificulta mi concentración para desviar la lluvia y me estoy mojando mucho. Me subo y pago mi pasaje. Busco algún lugar desocupado. Maravilla, hay dos puestos solos, y me esperanzo en que quizás pueda hacer el viaje sin interrupciones. De pronto aparece ella junto al conductor. Aun no me ha visto. Debo pensar con prontitud. Si desvío la luz de mi quizás pueda hacerme invisible, pero no, sería muy llamativo que de pronto dejara de verme. Si me pongo de pie y me bajo del auto bus, quizás me vea. Pero puedo usar borrado con ella. No. Likidel dijo que no era necesario. Y cuando dice que algo no es necesario, dice que es necesario que no ocurra. Lo que significa que no puedo. Entonces debo quedarme. Si me quedo, tendré que explicarle todo y... sigh. Sería mucho mas fácil borrarla y ya.

-¿Pete?-me pregunta ella. Quizás he meditado mis opciones mas lentamente de lo que esperaba. Sería maravilloso tener el don de Edward. El de puertas a la eternidad.

-¿puedo sentarme?-

-esta bien.-respondo de manera hosca. Quizás así se valla. Pero no, se ha sentado.

-necesito que me expliques que pasó hoy en la mañana.

-es muy complicado.-

-necesito entender-

suspiro. ¿Tengo, acaso, otra opción?

-las cosas van así. ¿Tu crees, en otros mundos?-

-tipo, ¿el mundo de los muertos?-

-no. tipo mundos fantásticos. Donde hay magos y poderes grandiosos y esas cosas. Como los libros que lee tu hermano-

-Ok, creo que entiendo-aunque es evidente que no comprende.

-mis padres nacieron en otro mundo.- mariah queda petrificada con la revelación. De pronto parece querer echarse a reír. Pero no puede, porque la imagen de un muchacho desvaneciéndose en la salida del colegio la atormenta.

-en ese otro mundo hubo una guerra. Un asunto muy complicado. Y allá quedó la escoba- estaba tratando de hablar lo más simple posible-entonces, mis padres decidieron huir de ese mundo, y venir aquí. Usaron una puerta mágica y llegaron a esta ciudad. Yo nací aquí. A causa de ello, soy mitad otrora y mitad Aica. Aica es el mundo de donde vienen mis padres. Otrora es este mundo.- mariah asintió levemente. Parecía algo asustada.

-resulta-continué- que el muchacho que desapareció viene de Aica también. El es nacido y criado allá. Es un gran guerrero.-no pude evitar una mueca de desagrado." y también un cobarde" pensé.- el me buscó porque sabía que le podía ayudar a poner orden en Aica. El orden se perdió porque algunos artefactos mágicos fueron robados de Aica. Para que los encuentre, Likidel me dio algunos dones...-

-¿quien es Likidel?- preguntó.

-el gran guerrero. El de Aica.-

-Ok-

-estos dones que me dio...son sobrenaturales- Mariah sonrió. Era evidente que no me creía. Así que decidí darle un golpe de efecto.-puedo saber en que estas pensando-

Mariah pierde la compostura y suelta una carcajada.

-pruébame-insisto.Ella intenta concentrarse. Percibo el movimiento mental, igual que la primera vez.No elegirá la misma escena ¿o si? La imagen se comienza a formar.Veo el árbol, y el parque, y las nubes. Está el ave… es exactamente la misma escena que hace un par de años. Trata de hacerla complicada, aunque en realidad, no cree que valla a leer algo.

-es el patio de tu casa vieja, y esta ese pájaro enorme que tenía tu padre.-la niña me mira estupefacta.-¡Santo cielo!- murmura. La imagen de desarma estrepitosamente. Esta asustada.

-¿que más… que más puedes hacer?-

- puedo mover cosas con la mente, no muy pesadas. Puedo hacerme invisible por algún rato. Puedo recordar todo lo que desee, y- pero me arrepiento. No le mencionaré el último don.

-eso.Siento que falta algo además de todo lo que enumeré. Por algún motivo, tengo la sensación de que antes contaba uno más, o uno menos. Antes era distinto.Me mira aterrada. Alcanzo a percibir que desea saber de la espada. Pero no le explicaré ahora, sería muy confuso.Seguimos el viaje en silencio. Aún tiene muchas dudas pero es mejor que intente comprender lo que sabe hasta ahora. Hablarle de Edward y Shoun…

cuando llegamos al paradero se baja y se despide con un ademán.

Llueve afuera, capitulo 1  

Posted by J.


Llueve afuera, y hace frío. Me pongo junto a la calefacción, en parte por socializar con el grupo, en parte porque ella esta junto a mi.
Conversan sobre la prueba que tendremos dentro de algunas horas, y tratan de recordar los contenidos más importantes. De cuando en cuando les ayudo. Me consideran un tanto instruido, y aprecian mis comentarios. Por supuesto, nunca revelé mi verdadero potencial en las pruebas. Prefería mantenerme con notas entre 5 y 6 y no llamar la atención. Por supuesto, nadie sabía que desde que likidel vino, había adquirido el talento de recordar todo lo que me propusiera. Tampoco me emocionaba la idea de que sospecharan.
Inevitablemente después de la aparición del muchacho, hubo cambios en mí. En parte por los dones que me regaló, y en parte por sus enseñanzas.
Pero mi vida diaria seguía siendo tan aburrida como siempre. Todos los días ducha, colegio, casa, dormir. De cuando en cuando una fiesta, o una prueba. A veces, solo por hacer cambios, por recordar que tengo mis dones, trato de recordar como era ella antes de que tuviera que borrar sus recuerdos. En ocasiones pienso que quizás si no lo hubiera hecho, ella ahora no estaría con el patán de shoun. Pero recuerdo luego que también estaría corriendo riesgos mucho mayores que ahora.

-¿cual es la que deja dos células hijas?- me pregunta Edward junto a mí.
He respondido 11 preguntas correctamente hasta ahora, así que esta será la última.
-mitosis, Edward. Meiosis deja 4 células hijas-
-ah, claro, claro. Gracias pete.-
Se voltea y sigue leyendo su cuaderno. Hoy también lleva el pañuelo sobre el rostro. Los días de frío la cicatriz se nota más, me ha comentado en alguna ocasión. Y pensar que antes la lucía con orgullo, porque sabía que era el recuerdo de su valentía. Y verlo ahora, reducido a un niño tímido y algo torpe, que cree que se hizo esa marca en la cara con una olla de comida... me enfurece.
Likidel... se llevó con sigo los recuerdos de todos menos los míos.
Así sigue el día. Pronto llega el profesor. Comienza su clase. No le presto atención, se que podré sacar esos recuerdos cuando los necesite. Dibujo. Se que lo hago pésimo, pero a ella le gustaba que tratase. Antes.
Pronto termina la hora. Los chicos nuevamente a la calefacción, esta vez la que está fuera del salón. Shoun se acerca y la saluda con un beso. Me lanza una mirada de desprecio. A veces me pregunto si también tendrá sus recuerdos. Pero no, su mente está limpia de aquello.Decido alejarme pacíficamente. No tengo ánimo de discutir con el hoy. Los recuerdos son demasiado pesados. Además, el sol saldrá en algunos segundos desde detrás de las nubes y se verá en la entrada del colegio. Eso siempre me anima. Y mi espada casi se hace visible por si misma.Sin embargo no alcanzo a dar 20 pasos cuando me encuentro con Eva. Me quiere preguntar por las sesiones del club de ajedrez. Decido no andarme con tacto hoy, y la mando de paseo luego de responder escuetamente sus preguntas. Llego a la entrada, que para variar esta vacía. El sol ya se ha descubierto. Comienzo a tararear la melodía.Y pronto me encuentro recitando en voz baja


Juro por mi honor y mi rey

Que protegeré a mi reino
A mis amigos

Y aliados

Que lucharé contra

La maldad


Y el odio

Pero no consigo recordar el resto del juramento. En ese momento la espada se despierta totalmente. Nunca me había ocurrido. Lanza destellos de luz desde mi espalda, donde ha estado guardada, durmiendo durante tanto tiempo. La empuñadura con El León brilla como si estuviera hecha del mismo material que el sol, y por fin comprendo a que se refieren los escritores con una espada sagrada. De pronto la luz la abandona, y me apresuro a sostenerla. La puedo blandir nuevamente, como en los viejos tiempos, y su peso me reconforta. De pronto se aparece ella. Debe estar buscando algún profesor, y me ha visto con vecaida en la mano.
-pete, ¿que es eso?-
-esto...una espada-
-¿y porque la tienes aquí?-
la escena es tan familiar que siento como las lagrimas afloran a mis ojos. Pero no, juré no volver a llorar. -eso no te interesa Mariah. Además, pronto no recordaras nada de esto.- me dispongo a despertar el último don de mi ojo derecho: borrado.
-¿a que te refieres? ¿Que vas a hacer pete?-
- mi nombre no es pete. Yo soy, el Koul Tattler.- y entonces, con un estertor, un rugido, un gemido, el dragón del olvido sale desde mi ojo, envuelto en sus llamas azules, dispuesto y hambriento de recuerdos. Pero es interceptado. Por un dragón dorado.
-likidel...-
-ya no es necesario que borres sus recuerdos, Koul. El momento de pedir vuestra ayuda ha llegado. Habrán grandes cambios- una silueta aparece cerca de nosotros, algo difusa, lejana. Su mirada es extraña y su ojo izquierdo aun brilla con la invocación de su propio dragón.Me siento lleno de esperanza, pero también de recelo. Las cosas estarán bien por un tiempo, y luego, de vuelta a lo mismo.
-no Likidel. No te ayudaré esta vez. Busca a Shaun y a Edward si lo deseas. Incluso lleva a Mariah. No me interesa, mientras no tenga que ayudarte yo.- Mariah se ha ocultado detrás de mí. El aspecto y la voz de likidel la asustan, tal y como la primera vez. Después de todo, un hombre que aparece de la nada no es tranquilizador.
-buscamos al Tattler. Shoun y Edward no son tan importantes. Ayudarnos es una gran responsabilidad, pero no ayudarnos acarreara grandes desastres, Koul. Y lo sabes.- likidel suspira. Mariah sigue detrás de mi, presa de un temor que me es casi cómico.
-de todos modos-agrega él- tienes la decisión en TUS manos. No podemos obligarte. Esperaremos hasta dentro de 7 días. Si no hay respuesta, comenzaremos sin ti.-
y ante la mirada atónita de la niña junto a mí, el muchacho se desvaneció en el aire. El viento se lo llevó.
-sigh- exclamo-sería mas fácil borrarte la memoria que hacerte recordar.-

 

Posted by J.

ya no eres la Dama que amé.

De todos y todas las mágicas que conocí, fuiste la que me movió más, la que me hizo despertar, y despertó mi aliento y mi instinto de mago, que se había aletargado con los conflictos de otra mágica.

Tus letras cambiaron mi modo de leer, de escribir, y de ver el mundo, y me temo que es un cambio respecto al cual no puedo hacer nada. Ya es parte de mi. Ya me contagiaste tu Magia especial, aquella que tenías cuando te conocí, cuando te vi y me quede helado.

Cada conversación que tuvimos, ninguna real, todas merced de este instrumento llamado internet, me hacía añorarte más. Cada palabra que me escribias me daba una esperanza, era un rayo de Luz.

ahora, sin embargo...
mis ojos se han afinado.
ahora te leo. completa. y se que quizas seré precipitado, aunque no más precipitado que la primera vez.

Te idealize. No eres tu. No eres la Dama que mis ojos buscaban, que mi corazón ansiaba. Fuiste solo mi desesperación de encontrarla.

¿como podía una semana destrozar mis esquemas, cambiar mis ecuaciones y desarmar mi mundo?¿como podía una persona con la que hablé solo dos o tres veces ser tan importante, si no era porque yo mismo le daba fuerza a esa imagen que eras tu?

te agradesco por todo lo que significaste, pero me temo que ya no te veo igual.
es por eso que esto es lo ultimo para ti.

te amé, gracias por todo, y adiós.
Fa, hada. Fa

Arte y su concepto  

Posted by J.

el arte, al igual que todo lo demás, está formado por varias partes.
el concepto de arte existe, pero no le quita poder. no lo condiciona ni lo encadena, porque el arte verdaderamente no es su concepto.
el concepto de arte está para que la mente lo vea. El arte, para que el Alma le sienta.
sin el concepto, solo haríamos arte, sin saber que es Arte verdaderamente.
le haríamos sin tener respeto por El.
el concepto de Arte nos permite pensar en todos los antiguos escritores, poetas, pintores, músicos, y todos los que vendrán despues de nosotros. nos Da Conciencia de que somos Artistas.
pero no somos artistas por comprenderlo, somos artistas porque simplemente lo somos.
el arte nace, se desarrolla, crece, pero no muere. permanece. el arte es un flash, un relampago que existe mientras alguien sea capaz de observarlo y sentirlo.
si los que buscan definir el arte, comprender las figuras poeticas, crear estilos y periodos, movimientos, proliferan, el arte en si, morirá, y solo permanecerá su concepto.
por otro lado, si el arte pierde su concepto, los artistas perderemos nuestra identidad.
ambos son la completa esencia del arte. solo en la medida de que ambos coexistan, el Arte permanece.