Desastre  

Posted by J.

La leyenda del Heredero se ha trocado en una historia diferente. Quizás aún conserve su nombre, o quizás ya es "El Cantar de los Sor", no lo sé. Mientras la historia toma forma en mi mente, percibo estallidos, escenas sueltas de algunos de los personajes, tal y como al principio, hace tantos y tantos años que en realidad son apenas un par de meses. 

Alia miró a Salian con su amplia sonrisa, esa misma sonrisa que había enamorado al herrero desde el primer momento, y apoyó una mano sobre la mano que ponía Saren en su brazo. Saren miró a Salian, muy serio.
-¿Me dirás el nombre de tu espada antes de marcharte? promesas son promesas- Había un dejo de tristeza en la voz de ella.
Salian se descolgó la vaina del hombro y sacó la espada sin ningún floreo, sin ninguna parsimonia. Y durante un segundo entero, la espada que ardió en su mano fue azul y blanca, brillante y fugaz, delgada, tan delgada que parecía que jamás podrías verla del todo, y sin embargo ancha y firme, tan ancha y firme que parecía que no se podría romper jamás. Y la forma de la hoja era a la vez dulce y brutal, como hecha para un rey que solo debería armar caballeros, como hecha para un rey que jamás estaría lejos de un campo de batalla. Una espada llena de contradicciones y dualidades, de incongruencias y perfectas imperfecciones. Una espada que era tal y como Alia habría sido, de haber sido espada. Y luego la envolvió un fuego azul y la espada-Alia se desvaneció, y en su lugar solo quedó una basta hoja de hierro mellado y algo oxidado, sin canal, casi sin filo, casi roma, casi insignificante, de no haber sido por las manchas de sangre en la cruz de bronce y en la empuñadura de cuero, rústica y pobre. El pomo era una piedra negra sin tallar, oscura como la muerte. Una espada simple, sin pretensiones, una espada que tenía todo para ser un fracaso y sin embargo cumplía su cometido. Una espada tal y como Salian el herrero.
-Se llama Desastre- Dijo él, con los ojos cargados de electricidad, como aquella noche hacía demasiado tiempo.
Alia le miró, descolocada. Salian envainó a Desastre, se la colgó del hombro, dio media vuelta y descendió las largas escaleras a pie, y comenzó su camino. Porque los Koul jamás se quedan en un solo lugar.

This entry was posted on martes, 25 de junio de 2013 at 6/25/2013 12:51:00 p. m. . You can follow any responses to this entry through the comments feed .

0 personas nos regalaron palabras aquí

Publicar un comentario