merced de la recomendación de Javier, decidí escribir esto.
son cuentos de menos de 200 palabras cada uno.
no.
son 3 versiones distintas del mismo cuento.
este cuento es para una persona que no lee este blog. ( y ahí me saco el pillo, porque solo Javier y quizás soto leen este blog XDXD)
De todos modos, si Ella llegara a leerlos, los reconocería de inmediato como de ella.
sin más preambulos, mi primer y mediocre intento de escribir minicuentos con inspiración romántica...
La observé durante largo rato. Sus ojos marrones, sus lentes, su cabello corto.
Estaba del otro lado del andén. En un instante, un solo y breve instante, ella tomaría un carro hacia un lado, y yo hacia el otro.
Pero no aún. Aún seguía frente a mí.
¿Cómo acercarme? ¡Gritarle sería tan extraño!
Cierto, ella me conocía. Y hace meses que no nos veíamos.
Pero no podía gritarle.
¿Y saltar? Saltar hasta el otro lado del andén. ¡Dios santo, claro que no! Me mataría.
Entonces de sus ojos brotaron dos cristales.
Dos perlas derretidas, dos lágrimas. Lloraba.
Grité su nombre sin dudar dos veces.
Ella miró.
Entonces llegó el tren.
El grupo de gente esperando junto a ella la empujó y la obligó a entrar.
Miré.
Y entonces volteé y me cambie de andén. La encontraría en la siguiente estación.
_______________________________________________________________
La observé durante largo rato. Sus ojos marrones, sus lentes, su cabello corto. Su mirada triste, su aire impreciso.
Estaba del otro lado del andén. En un instante, un solo y breve instante, ella tomaría un carro hacia un lado, y yo hacia el otro.
Pero no aún. Aún seguía frente a mí.
Me moría de ganas de hablarle, de saber su nombre.
Llevaba un libro bajo el brazo. O quizás un cuaderno.
¿Como sería su voz?
¿Qué música escucharía?
Dio un par de pasos en círculos. Parecía ansiosa. Su caminar era delicioso. Se mecía suavemente, parecía volar o flotar.
¿Qué aroma tendría?
En ese instante, precioso instante, me miró.
Llegaron ambos trenes.
Cuando se fueron, repletos con su cargamento humano,
Ni ella ni yo, los habíamos tomado.
_____________________________________________________________________
Estaba allí, del otro lado del andén. Sus ojos marrones, sus lentes, su cabello corto.
Su mirada triste, su aire impreciso.
Tomaría en un breve instante, uno solo, un carro hacía un lado y yo hacía el otro.
En un instante. No aún.
Frisaría, ¿Qué? Los 17 años. Cargaba un libro bajo el brazo.
Ansiaba con todo mí ser hablarle. ¿Quién sería? ¿Cómo se llamaría? ¿Qué música oiría?
No sabía cuanto tiempo había estado mirándola. Me encantaba. Era todo lo que me
Importaba. Comenzó a caminar en círculos, probablemente por el frío. Su andar era Absolutamente perfecto. Parecía, de algún modo, flotar.
¿Qué aroma tendría?
En ese instante, precioso instante, me miró.
Llegaron ambos trenes.
Cuando se fueron, repletos con su cargamento humano,
Ni ella ni yo los habíamos tomado.
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on jueves, 26 de febrero de 2009
at 2/26/2009 03:21:00 p. m.
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la puerta oculta por Joel Velásquez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en lapuertaoculta.blogspot.com.
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Delia
El día que te despida te regalaré un tulipán blanco, y dejaré en manos del mar que te lo haga llegar.
Esto sigue siendo verdad. Te extraño.
El día que te despida te llorarán las estrellas, y tus hermanas las aves plegarán las alas en honor a ti.
El día que te despida llorará mi piano, y mis ojos.
Confío en verte antes de tener que despedirte, amiga mía.
Confío en que me esperes hasta que llegue cerca de ti.
Esto sigue siendo verdad. Te extraño.
cuando la música cesa
Mora mi alma imperecedera oculta
En medio del Imperio de los Dragones.
Junto a la menor, mi menor oculta la primera pieza
Junto al sol, mi menor oculta la segunda pieza
Repito, mi menor oculta la tercera piezaPero junto a la menor y a mi menor,
Y junto a los dos soles,
Y Repito, a la menor,
protegida por la armonía de una estrella yace
la entrada oculta a mi alma imperecedera.