Posted by J.

este capitulo es raro. creo que expresa una idea moral que no comprendo del todo, y con la cual no se si estoy de acuerdo XD
fue un rapto de inspiración extraña, indefinible. la escribi en un par de horas, y considerando que son dos paginas, fue bastante poco para mi ritmo.

¿Quién podría decir cuanto tiempo permanecí en aquel lugar? Solo miré el agua dejándome del tiempo. Las gotas hacían burbujear la superficie del río como si estuviera hirviendo. Me sentía vacío, molesto, lleno de rabia y desesperación. Recuerdos borrados. Era como quitarles la vida, y luego devolvérselas. La vida era algo con lo que un hombre no debería jugar jamás. Demasiado sagrada, demasiado compleja para llegar a ser ni siquiera rozada por la pobre mente del ser humano.
Pero… ¿que otra opción tenía? Era una guerra.

El doctor Arturo Eneas se sentó en el escritorio y ordenó los archivos y papeles que tenía enfrente. El siguiente paciente que entraría sería Charles.
Charles.
Arturo se pasó una mano por el rostro. Era un problema. Sería quizás…que, ¿el primer paciente Terminal con el que se encontraba?
No se sentía preparado para algo así. La vida era algo sagrado. Tener que contarle que ya solo le quedaban seis meses de vida… era algo terrible.


Las guerras siempre conllevan el sufrimiento de los que participan en ella.
Suelen decir que ningún motivo justifica una guerra, pero yo siempre he sabido que en ocasiones no hay más salida. El ser humano es testarudo y siempre ha tenido ansias de combatir, de destruir.

Charles entró en la consulta. Su rostro estaba pálido de nervios.
Arturo le estrechó la mano con cordialidad, tratando de calmarlo.
“Arturo Eneas, doctor, no puede hacer nada por la vida de este hombre. Veamos si Keinevo Tattler puede más.” Pensó

Borrar recuerdos no es la Muerte. Pero es un tipo de asesinato.
Es un poder más allá de la concepción humana. Es magia. Usada con criterio, es un instrumento del bien. Usada con malicia, es un arma.
Del otro lado de la puerta, desde el mundo de Likidel, se había colado magia. Y ahora amenazaba el delicado equilibrio de nuestro mundo.
Los recuerdos perdidos de Aven, son para evitar las vidas perdidas de todos aquellos que serán víctimas del poder de Aica.
Koul Tattler debe impedir que la magia llegue a manos de los humanos.

-Charles- comenzó diciendo Arturo.-los resultados de tus exámenes…muestran justo lo que nos temíamos. La enfermedad está demasiado avanzada, y me temo que no es posible que ningún tratamiento la pueda detener.-
Charles suspiró y se pasó las manos por el rostro. Era un hombre joven, no tendría más de cuarenta años. Era gordo, si, pero no en demasía. Estaba algo calvo, y le gustaba la música clásica. Sus hijos estaban aún en el colegio, y su esposa estaba terminando sus estudios en la universidad. Aún le quedaba la mitad de la vida por delante: ver a sus hijos crecer, y casarse, y ser abuelo, y jubilar, y aprender, y viajar, y conocer.
Joanne le había dicho que no era correcto que interviniera como Keinevo, pero el insistía en que si Charles y el se habían cruzado era por algo. Lo haría, lo haría, claro que lo haría. El era un inocente, y no merecía morir.

Lo impediría. Por mi Honor, por Mariah, por mi padre y mi madre, por Aven y por todos los inocentes que han tenido que sufrir los rigores de esta guerra.
Detendré todo esto, lo detendré!
Los humanos no están preparados para la magia. Son corruptos y malévolos.
Ganaré esta guerra y mantendré la paz meta-estable en que se cimienta este mundo.
Lo haría, lo haría, claro que lo haría. Por todos los inocentes que no merecían morir.

-Charles, pero tengo una esperanza para usted.-
Charles le miró sorprendido. Arturo se puso de pie.
-es una salida poco convencional, y no le puedo asegurar que le agrade.-
Charles le miró sin cambiar de expresión.
-¿cree usted en la magia, señor windston? Porque es ella la que puede salvarle la vida en este momento.-

Por la Justicia y la Paz

Arturo le guió hasta una sala contigua. Le pidió que se recostara y le dijo
-mi poder consiste en mover cosas sin la necesidad de que mi cuerpo las toque.-
Y entonces, para el asombro de Charles, el doctor hizo levitar una silla sin el menor problema.
-es curioso, pero la única finalidad de esta silla en esta habitación, es levitar.-
Charles rió, nervioso. No podía dejar de sentir que estaba teniendo un sueño, que estaba loco.
-ahora, esta capacidad implica que puedo mover cosas muy pequeñas, como insectos. Y otras aún más pequeñas, como motas de polvo. Y otras aún más pequeñas… como células y moléculas.-

Puede ser doloroso. Pero será en pos de la vida misma. Combatiré al mal en el interior del mundo.
¿Podré solo? No, nadie puede solo.
Rogaré por ayuda. A Likidel…
Y a Él.

-puede ser doloroso, señor windston, pero será en pos de la vida misma. Procederé a ponerle anestesia y efectuaré el proceso. No tomará más de 15 minutos.-
-¿Qué planea hacer?-
-desarmaré las células enfermas y eliminaré los virus. Diseñaré una defensa primaria que lo hará inmune a esta enfermedad, y luego usted se presentará con otros doctores para que hagan análisis de su sangre y puedan extraer una cura.-
-¡Dios me ayude!-

Me puse de pie y comencé a desandar. Llegaría a casa en poco tiempo, y a las seis tomaría nuevamente mi lugar.
Tenía una misión, un objetivo. Lucharía por ello.
Por la Paz y la Justicia.

Keinevo Tattler, también llamado Arturo Eneas, terminó la operación sin grandes problemas. Después de media hora, Charles salió del cuarto contiguo cojeando levemente. El doctor le recetó reposo de tres semanas, pero más bien en pos de su salud mental: su cuerpo estaba ahora totalmente sano. Le dio la licencia y le dio dos instrucciones finales:
-primero: no debes hablar con nadie de esto, nunca, excepto quizás tu esposa y tus hijos. Nadie que no merezca tu confianza se debe enterar.
Segundo: pasadas las tres semanas, deberás ir a ver a este doctor, y decirle cual era el último diagnóstico que te di antes de hoy. Dirás que quieres una segunda opinión, y te mandará a hacer los exámenes correspondientes. Arrojarán que estas sano.- y le entregó un papel donde estaba escrito el nombre de uno de los doctores más renombrados de la ciudad.
Cuando chales salió, Arturo, Keinevo, se sintió, por fin, relajado… y en Paz.

This entry was posted on jueves, 12 de febrero de 2009 at 2/12/2009 09:14:00 p. m. . You can follow any responses to this entry through the comments feed .

1 personas nos regalaron palabras aquí

wn te juro que te las mandaste con este capitulo! de verdad que esta demasiaaaaado bueno, las kago, es el que mas me ha gustado

13 de febrero de 2009 a las 0:27

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