primero el sonido de la melódica. Luego, lenta, muy lentamente comienza el piano.
un dos, un dos, el ritmo impasible y a la vez emocionado de un vals lleno de melancolía.
Tu quizas no lo sabes, pero llegué a relacionarte tanto con esta música como con los lentes rojos.
por unos breves instantes alcanso a recordarte, y tu recuerdo se vuelve tan palpable como si destilaran un perfume frente a mí; como cada nota del piano, cada cadencia: inexistente para el resto, pero inexorable para mí. Tan real es tu recuerdo como las notas del piano.
luego vuelvo a mis ojos. El olor se hace menos intenso.
personas.
a mi alrededor, pasando junto a todos los demás sin notarlos, sin poder notarlos, sin querer notarlos o quizás viendolos y quedandose lejos por miedo o quien sabe que más.
parecen haberse puesto de acuerdo para hacer ese pequeño pedaso de sus vidas al ritmo de mi vals.
un dos tres, un dos tres, camina, balancea, mira, sonrie, ríe.
un dos tres, un dos, tres conversa, paga, y paso a paso, baja la escalera.
cada persona es un vals, es un baile.
cada forma de elegir el paso, la palabra, todo es tan armonioso, tan rítmico.
un vals alegre a mi izquierda. uno cansado a mi derecha.
un dos tres, un dos tres, todos se entrelazan para formar con su pequeño baile una obra inmensa.
quizas sin saberlo, son parte de una enorme coreografía.
se que mañana no la podré ver, que estará fuera de mi, que estaré fuera de ella.
pero aún no. aún veo el baile.
distintos, todos distintos, pero armoniosos, solo cuando están todos juntos, cuando se les ven todos juntos, y no se juzga, se entiende, se siente.
un dos tres, un dos tres, vuelves, me miras, desapareces.
es un recuerdo.
mi vals es agrio, arrítmico. lo se, lo se.
hasta que mi bailar se cruza con el tuyo.
se que mi baile para tí ha sido poco, o quizás nada. se que te sentiste culpable por cambiar el mío.
pero creeme, se que no bailaríamos juntos, solo uno cerca del otro.
pero el verte bailar me ha hecho recordar, revivir.
cada nota, cada rítmo, cada movimiento, cada paso.
tu bailar hizo el mío un poco más dulce, un poco más bailable.
un dos tres, un dos tres, te recuerdo, te quiero.
un dos tres, un dos tres, te agradesco, te extraño.
un dos tres, un dos tres, no te entiendo, pero lo intento.
un dos tres, un dos tres, sonrío, y espero que tu tambien lo hagas.
This entry was posted
on martes, 10 de marzo de 2009
at 3/10/2009 09:19:00 p. m.
and is filed under
Amor,
audífonos,
ballet,
coreografía,
vals
. You can follow any responses to this entry through the
comments feed
.
2 personas nos regalaron palabras aquí
Ta buenisimo el cuento joel... sigue escribiendo wn, me gustaria tener ese talento que tu tienes, no lo desperdicies... Felicitaciones =)
Feña
29 de marzo de 2009 a las 22:26
Publicar un comentario

la puerta oculta por Joel Velásquez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en lapuertaoculta.blogspot.com.
Te leo
Yo
-
►
2014
(4)
- ► junio 2014 (1)
- ► enero 2014 (3)
-
►
2013
(19)
- ► septiembre 2013 (1)
- ► agosto 2013 (1)
- ► julio 2013 (4)
- ► junio 2013 (3)
- ► abril 2013 (3)
- ► marzo 2013 (1)
- ► enero 2013 (4)
-
►
2012
(14)
- ► diciembre 2012 (1)
- ► octubre 2012 (2)
- ► septiembre 2012 (1)
- ► agosto 2012 (3)
- ► julio 2012 (3)
- ► junio 2012 (2)
- ► enero 2012 (1)
-
►
2011
(7)
- ► diciembre 2011 (1)
- ► febrero 2011 (3)
-
►
2010
(29)
- ► noviembre 2010 (2)
- ► octubre 2010 (1)
- ► septiembre 2010 (1)
- ► julio 2010 (2)
- ► junio 2010 (3)
- ► abril 2010 (3)
- ► marzo 2010 (11)
- ► febrero 2010 (2)
- ► enero 2010 (1)
-
▼
2009
(27)
- ► octubre 2009 (1)
- ► agosto 2009 (4)
- ► junio 2009 (5)
- ▼ marzo 2009 (6)
- ► febrero 2009 (2)
- ► enero 2009 (4)
-
►
2008
(23)
- ► diciembre 2008 (8)
- ► noviembre 2008 (5)
- ► septiembre 2008 (1)
- ► agosto 2008 (1)
- ► abril 2008 (2)
- ► marzo 2008 (5)
Seguidores
Delia
El día que te despida te regalaré un tulipán blanco, y dejaré en manos del mar que te lo haga llegar.
Esto sigue siendo verdad. Te extraño.
El día que te despida te llorarán las estrellas, y tus hermanas las aves plegarán las alas en honor a ti.
El día que te despida llorará mi piano, y mis ojos.
Confío en verte antes de tener que despedirte, amiga mía.
Confío en que me esperes hasta que llegue cerca de ti.
Esto sigue siendo verdad. Te extraño.
cuando la música cesa
Mora mi alma imperecedera oculta
En medio del Imperio de los Dragones.
Junto a la menor, mi menor oculta la primera pieza
Junto al sol, mi menor oculta la segunda pieza
Repito, mi menor oculta la tercera piezaPero junto a la menor y a mi menor,
Y junto a los dos soles,
Y Repito, a la menor,
protegida por la armonía de una estrella yace
la entrada oculta a mi alma imperecedera.