Posted by J. in , , ,

Otro de estos para que lean. Este no los va a hacer reir, se los advierto. Pero quizás lo disfruten. De un modo muy distinto al anterior, eso si xD. Lean, y les propongo una pregunta.
¿Han llegado a creer que son gente mayor?

Era día viernes en la tarde. Hacía calor, y el sol nos premiaba con su rostro una vez más. Había sido un verano bastante caluroso, y ahora, en retrospectiva, pienso que debería haberlo aprovechado más. El del siguiente año iba a ser muy frío. Y Lluvioso.
Como siempre los viernes ese verano, había salido en la tarde, a eso de las 4, a caminar, disfrutar del viento, del silencio o de mi música, y de estar solo. A las 7:30 comenzaría la reunión de jóvenes, y aún tenía bastante tiempo para vagar.
Cuando llegué a la costanera, me senté en una banca y saqué mi cuaderno, para escribir una idea extraña que me había asaltado.
Era una conversación entre 2 hombres que se llamaban igual, y hacia el final del relato, uno de los dos abandonaría la estancia… o algo así. Quizás no se llamaban igual, quizás eran la misma persona. Estaba confundido, pero estaba acercándome al final.
La tinta empezó a flaquear, y yo comenzaba a perder la concentración en mi trabajo.
Entonces, una voz muy joven me interrumpió.

-Hola-me dijeron.
Levanté la cabeza de mis papeles y mis ojos se cruzaron con los de una niña de quizás 6 o 7 años. Tenía el cabello rojo cobrizo, y unos ojos penetrantes de color avellana.
-Hola-respondí, intentando sonreír. Esa era una de las cosas que aún me costaba hacer (jajajaj)
La pequeña se sentó en la banca junto a mi, y miró mi cuaderno. “¿Dónde estarán sus padres?”
-me llamo Mía- me dijo- ¿tu como te llamas?
-Joel- respondí, divertido. Los niños en general no tenían un especial gusto por mí, y me sentía complacido con que esa pequeña me hablase.
-cuéntame un secreto Joel- me demandó.
-¿un secreto?- pregunté, sorprendido.
-si, un secreto. Mi hermano dice que la mejor forma de conocer a alguien es… que te cuente un secreto!-
-¿Qué clase de secreto?-
-¡cualquier secreto!-
me lo pensé dos minutos. Era una niña de 7 años, y me propuse tener una buena charla con ella. Haría una nueva amiga. Me reí solo. Una niña de 7 años iba a ser mi amiga.
-ehm… a veces, hablo con gente que no está ahí realmente.-
Mía me miro con sorpresa.
-¿Cómo es eso?-
-verás… es como si hablaras con alguien que solo tu puedes ver. Y cuando llegan otras personas normales, no las ven. Cuando supe que veía gente que el resto no veía, dejé de hacerles mucho caso.-
-¿y porqué?-
-porque si el resto no las puede ver… entonces no existen-
-eso no tiene mucho sentido ¿o si?- me dijo, con una gran sonrisa que hizo que mi seguridad en ese tema en específico tambaleara.
-quizás no- respondí, algo sorprendido.
-quizás esa gente que ves… te deja verlos a ti, pero no a todos. ¿a que no habías pensado en eso, ah, Joel?-
la conversación se ponía profunda, y se parecía un poco a mis conversaciones con Lizz, una amiga que compartía mi amor por las letras, y que a veces decía que era un hada.
-es posible- respondí- la próxima vez que vea a alguno de ellos, le preguntaré-
Mía me sonrío de manera un tanto sospechosa.
-gracias por contarme tu secreto- me dijo, y me estampó un gran beso en la mejilla.
-ahora te toca a ti ¿no?-
Mía me sonrió, y me dijo
-Yo soy un hada-
-¿de verdad?- si no hubiera tenido 7 años, probablemente me habría enamorado de esa niña.
-sip, con todas las de la ley. Tengo alitas y todo lo demás- y lo dijo muy orgullosa.
-¿y donde están?-
-es que solo se ven de noche- dijo
-¿y tienes poderes?-
-tengo polvo de hadas Joel- me dijo, en tono de reproche- los genios tienen poderes, los power rangers también tienen poderes… hasta gokú tiene poderes. Pero las Hadas, las Hadas tenemos Polvo de Hadas!-
-suena lógico- dije. Me había tomado por sorpresa la alusión a Gokú. Debería ver dragon ball ese verano, definitivamente. Y leer sobre Hadas.
-¿sabes? Cuando la gente dice que las Hadas… ya sabes… que las hadas…- no se atrevía a completar la frase
-que las hadas… que, las hadas no exis…-
-¡no lo digas!- me dijo, y me puso las manitas sobre la boca para callarme. Era una niña con bastante fuerza para su edad. – si, esa misma cosa… a nosotras nos hace mal. Un hada se enferma cada vez que alguien dice eso. Pero si un niño lo dice, entonces un Hada se puede… hasta morir!- y lo dijo con tanto pesar que no pude dejar de imaginarme que de verdad era un Hada. Tendría una historia hermosa para contar en la reunión de jóvenes, o en mi casa. O quizás solo a Javier.
-y… ¿que se puede hacer sobre eso?-
-enseñarle a los niños a que busquen Hadas, por supuesto.- estoy seguro de que si Holmes de verdad le hubiera dicho a Watson alguna vez,” elemental, mi querido Watson”, habría puesto la cara que ponía Mía en ese momento.
-de hecho… por eso vine a hablarte- me dijo, con tono repentinamente serio.- yo te vi con tu cuaderno y tu cara de concentración y apuesto a que escribes. Quiero que le enseñes a la gente que existen las Hadas ¿bueno?-
Le sonreí, sinceramente.
-Lo intentaré Mía-
Mía me sonrió de vuelta, con su cara de niña y sus trenzas de cobre.
Entonces, se metió la mano al bolsillo y sacó dos cosas. Una flor cuyos pétalos, blancos, tenían delgados visos azules… un poco de arena.
-esta es una flor del país de las Hadas- me dijo- y esto, es polvo de Hadas.- y me lo sopló en la cara sin previo aviso. Estornudé con fuerza dos o tres veces.
-es mágico, así que no lo estornudes.- me reí
-y esta flor es para… que te acuerdes de lo que te encargué-
-intentaré no olvidarlo… pero soy muy olvidadizo.-
-confío en ti, porque me contaste tu secreto y yo te conté el mío. No importa si te demoras mucho tiempo… pero tienes que hacerlo.- Mía se tomaba demasiado enserio lo de las Hadas, y me sentí un tanto preocupado.
-está bien-
Mía me sonrió nuevamente, y ambos guardamos silencio unos segundos. La situación era loquísima, aunque el adjetivo se queda algo corto. Como fuera… no pude dejar de preguntarme si Mía de verdad…
no, eso era estúpido…
¿o no?
quizás si pensaba que Mía no era un Hada fuera como pensar que las Hadas no existen… y quizás podría enfermarla. O quizás era todo un invento de una niña pequeña muy aburrida. Pero y si…
me acordé de eso que C.S.Lewis dice sobre la gente mayor: la gente mayor tiene la irracional creencia de que las cosas extraordinarias, por ser extraordinarias, jamás les podrían ocurrir a ellos realmente.
¿Quizás… me estaba volviendo gente mayor?
-Hola Joel- me dijo una voz de cabro joven. Probablemente de mi edad, quizás mayor. Esa voz me sacó de mis reflexiones.-que concentrado- agregó.
Era uno de los chicos de la Iglesia, que venía a interrumpir mi conversación con Mía.
-Hola Diego, ¿Cómo estás?- dije- te presento a Mía.-
miré hacia mi izquierda donde Mía estaba sentada, pero me encontré solo. Me había vuelto a ocurrir.
-¿Quién es Mía?- me preguntó, intrigado.
Una mariposa con alas rojas estaba en la banca, y decidí disimular mi vergüenza con una salida ingeniosa.
-la mariposa, por supuesto- Diego y yo reímos. Pero en el fondo… me sentía decepcionado.
Me puse de pie y caminamos en dirección a la Iglesia. Pero mientras caminábamos, pude ver que entre las hojas de mi cuaderno, justo en medio del cuento que estaba escribiendo… reposaba un grano de arena y una flor blanca. Y sonreí.

This entry was posted on sábado, 2 de octubre de 2010 at 10/02/2010 12:23:00 a. m. and is filed under , , , . You can follow any responses to this entry through the comments feed .

3 personas nos regalaron palabras aquí

Anónimo  

aaaaaa joel una vez mas me has deleitado con la ligereza de tu pluma( lapiz paste problablemente) XD pero esta muy muy buena.
aaaa no sabes cuanto te envidio quisiera yo encontrarme con una hada asi XD jkajaujaucomo Holly t kchay ?? reo k moriria XD

de verdad esta muy bueno


kiwi

4 de octubre de 2010 a las 17:49
Anónimo  

Realmente hermosa tu historia. No soy la unica ke cree en las hadas y eso me reconforta =)


Delia

16 de octubre de 2010 a las 12:12
Anónimo  

Primer cuento que leo y hace que se me ponga la piel de gallina, muchas gracias yoel. Espero que cuentes cn que tu amigo Feña a veces tambien puede ser soñador, susceptible a cosas como esas y que si decides confiarselas no va a pensar que son estupideces (hablo cmo la miss de biologia xDDD). Sigue en esto amigo, fue un placer visitar tu blog.

31 de octubre de 2010 a las 18:02

Publicar un comentario