acabo este año igual que como lo empecé: intentando escribir. Comenzaré el que viene igual que como lo acabaré: intentando escribir. I may never write more than a whole page again, and I may never write a complete story again. But words are my curse and my freedom, my chain and my key, my form and my name, and I cannot let them go. For I have been cursed by books.
Delia,
Querida mía, hace un par de minutos que terminó mi cumpleaños, y hoy me han regalado por coincidencia un regalo muy similar a uno que me hicieses tu hace años: un nombre.
Siempre recuerdo con el más profundo cariño que me llamaras magodelaspalabras, y como me dijiste que me había ganado el derecho que me dijeses sillybread también.
Ha pasado muchísimo tiempo desde la última vez que supe de ti, y daría feliz todo lo que está escrito aquí por poder verte y hablar contigo una vez.
Todos los días, de una forma u otra, me asalta el temor de que debiese haber entregado ya mis tulipanes blancos al río, al mar. Espero que no, Querida Mía.
Si aún estás ahí, si aún me lees de cuando en cuando, déjame saberlo.
Te extraña
J.
-Yo! yo lo hice, yo lo preparé! no tienes idea del terror que tuve los tres primeros días que guardaste silencio. ¿Acaso nadie vendría a controlar el fuego que yo había desatado? ¿realmente estaba la humanidad perdida, como afirmaba Larcian? pero luego, OH, luego! apareciste tu, con tu nombre impronunciable y tu rostro incapturable, tu! tu, entre todos! un actor, un músico, un mago!-
Peter miró a Labán con horror
-Si, yo lo hice. Yo los maté a todos, yo hice arder los edificios y corrompí a la policía. ¿Y que? ¿ no se había apagado la llama de la justicia muchos años antes de que yo llegase? yo te proporcioné lo que necesitabas, Jin, yo te di la excusa, la motivación. Yo, solo yo, soy el verdadero artífice de la justicia: Yo cree al héroe que eres, yo inicié el gran Concierto que escuchas ahora! ¿los ves? se han levantado, se han despertado, Jin. La justicia ha regresado. Ninguno de ellos lo sabrá, pero yo dirigí esta obra todo el tiempo. Yo, Jin, yo te cree. Yo soy el bueno-
I am not a writer, nor a musician, not even a poet. But I guess I'd love to be one, so from now on, I'll pretend to be one. Probably, this is not a good tale. Probably, I don't speak english or spanish in the way a writer would do. But that doesn't matter really. I'll just pretend I'm a writer, for the sake of Meaning.
-se me ocurrió un cuento nuevo- dije, dándole un trago a mi vaso de café, con una sonrisa. Hacía algo de frío, pero el sol estaba alto. Me sentía contento. Y ella estaba allí, por supuesto.
-¿enserio?- preguntó ella. Su vaso de te humeaba. Tomó una galleta del plato y me miró de nuevo, detrás de esos lentes rojos que yo conocía tan bien- hace bastante que no te oía decir eso ¿Sobre que?-
-es una especie de... historia sobre sueños. No es que valla a escribirla alguna vez en realidad, pero a ratos me gusta pretender que todavía soy escritor, como cuando era más joven- ambos reímos, los dos sabíamos que de los tres, solo W. acabaría contando sus historias en libros de papel de verdad.
-ah, vamos, te apuesto que si te lo propones, todavía podrías-
-lo mismo podría decir de ti ¿no? el año pasado, tus colegas del diario se morían de ganas de que hicieran una antología y publicaran algo. Tu no te atreviste, ¿no?- le di otro trago a mi café, pero la vainilla ya me agobiaba el paladar. Siempre me pasaba con esos cafés tan grandes.
-tuve mis razones. En todo caso, estamos hablando de tu idea-
-cierto- otro sorbo al café- bueno, la idea es bastante simple en realidad. Es un tipo, unos 35, 40 años, soltero, que trabaja en una oficina, haciendo algún trabajo repetitivo y monótono. Algo bien fome en realidad, algo así como ser periodista, o peor-
Me sonrío con sorna y me golpeó en el hombro, como solía hacer últimamente. Al moverse, sus aros hicieron un débil sonido. "Mi-mi-sol" pensé, recordando como durante tantos años, siempre había tenido la sensación de que sus ojos estaban en mi menor
-bueno, el asunto es así. Entonces este sujeto... pongamosle un nombre-
-Miguel- dijo ella, sin dudarlo un instante
-Ese es mi pseudonimo, no pega-
-estaba pensando en realidad en ese chico que conocimos en verano, cuando eramos chicos ¿Te acuerdas?
-creo que si- respondo. La verdad, lo recordaba perfectamente. Odiaba a ese tipo, porque a ella le encantaba.- bueno, Miguel. Como sea, este Miguel trabaja en su oficina de sol a sol, y tiene una vida muy aburrida. Y mi idea sería que toda la primera parte fuera de verdad muy aburrida, así como para que no queden dudas sobre lo poco interesante que es su vida. Onda, mostrar que se despierta temprano, que hace frío. Después se va a tomar desayuno, se prepara un café o un te, se come un pan sin nada, o algo igual de fome. Quizás esos cereales integrales que come tu marido- ella me golpea de nuevo. No solo por burlarme de su esposo. Por atreverme a mencionarlo. Por romper la ilusión-después de eso, el se lava los dientes, se pone una corbata gris, sale de la casa, cierra con una llave plateada. Ahí se cacha que en realidad vive en un departamento, bien pequeño. Bien noob, bien fome. Y después llega a la calle y toma el metro, y en el metro él mira a la gente, toda con cara de sueño y aburridos, como siempre en el metro a esa hora. Y siempre lleno, es importante que haga énfasis en eso. Y después se baja del metro y toma una micro, y después llega a la oficina, y habla con una colega pelirroja- ella me sonríe. Siempre la menciono- que le pregunta que como durmió anoche. Y aquí se pone interesante la cosa, porque el le responde algo en latín. O en ruso, o en alemán, o algo así. En algún idioma raro. Y ella lo mira sorprendida y le pregunta que a donde fue la noche anterior, y el responde que anoche fue un chino, un servidor del emperador en la Ciudad Prohibida, o que fue un legionario romano conquistando la galia, o que fue un bretón peleando contra las legiones de Julio Cesar, y que murió atravesado por un gladio- Ella me mira, como siempre me mira cuando dice que pongo esa cara, esa cara de saber que hay algo tremendamente importante en contar historias- Y entonces ella le dice algo así como "apuesto que no vale la pena despertarse". Y el responde algo así como "a veces si", porque piensa en que incluso viviendo tantas vidas distintas, tantas aventuras e historias, siendo cada noche en un sueño un hombre distinto, conociendo tantas lenguas, personas, lugares, y aprendiendo tanto, ella solo está en esta vida que vive despierto, esta vida de oficina y metro y micro y pan sin nada. Una vida que no valdría absolutamente nada, si no fuera porque ella está en esa oficina cada mañana. Y piensa, sorprendido... Que quizás no valdría la pena ser un Legionario, un guerrero águila, un samurai, un escribano, un faraón, un espía ruso en estados unidos, un ermitaño viviendo en los alpes... si no pudiera contárselo a ella.-
Y ella, mi ella, casada y sonriente, con aros que cantan mi-mi-sol, me mira sorprendida y helada
-esa es una gran historia-
me encojo de hombros, porque acabo de recordar todo. Yo no la tengo a ella cada mañana, como ese Miguel que acabo de contar
-no es que pueda escribir nada ya-
Llueve afuera, hace frío. Una tormenta hace amago de bailar sobre nuestras cabezas, un trueno quiere rugir hace horas, aun no se atreve.
Me siento en una mesa, espero eternamente, como todas las esperas son.
Pero espero distintas cosas. Algunas llegan, otras no.
Espero a que comience una clase, espero a que llegues.
Espero a la hora de comer, espero a verte.
Espero a que la lluvia pare para poder ir a firmar un documento, espero verte mientras camino.
También espero que dejes de desvanecerte.
Porque ahí estás, brillante, cabello y lentes rojos, una sonrisa pálida y lenta. Me miras, lentamente, como si tuvieras todo el tiempo del mundo.
Me levanto, voy hacia ti. Se que no estás ahí, se que te irás apenas me acerque demasiado. Pero voy hacia ti. Vale la pena, por un segundo, creer que alcanzaré tu mano.
Y durante un instante, un instante que no se acaba nunca y que jamás dura lo suficiente, alcanzo a rozarte. Luego te desvaneces, tu imagen se va, tu cabello y tu fuego se extinguen en una llamarada innombrable.
-No te vallas- Alcanzo a decir, en voz demasiado alta. La gente a mi alrededor me observa, extrañada.
-perdón?- me pregunta una muchacha de cabello castaño, con ojos curiosos.
siempre hay alguien que responde. Siempre hay alguien que me ve, que pregunta, que se siente profundamente curioso. Pero nunca eres tu. Nunca eres tu.
Me devuelvo a mi mesa, y estallo en una carcajada oscura. Tu imagen brilla un instante y se hace firme en la silla a mi lado.
-no estás aquí- le digo
-no- responde ella- soy una palabra, una palabra y nada más- dices, imitando al cuervo.
-y porque sigues aquí?- estallo
-porque no quieres que me valla- respondes- porque me sigues escribiendo. Porque soy una palabra, una palabra y nada más- tus ojos son profundos, simples. Nuestra conversación atrae miradas. Se que no estás. No puedo dejar de hablarte.
-soy tus palabras-
-¿como planeas hacerlo?- preguntó Laelith
-matando humanos, por supuesto- Respondió Larcian.
-me imaginé que sería algo así- dijo Laelith, dejando ver una profunda irritación en su voz-pero esperaba que fueras menos críptico que de costumbre. Verás, entre algunos de nosotros, se ha esparcido la idea de que arruinarás esta apuesta con Aether igual que la última vez, con aquel ecosistema basado en nitrógeno. Y hemos vuelto a poner nuestras piezas en ti Larcian, y esperamos que ganes-
Larcian miró a Laelith con sus grandes y largos ojos, y le dijo
-Parecéis vida, Laelith, tu y los tuyos. Ansiosos, curiosos, preocupados, como si tuvierais cosas que perder. Sois eternos, no veo como ha entrado el miedo en vosotros.- el tiempo y el ritmo temblaron levemente cuando Larcian calló.
-Pero supongo que es mi culpa- continuó luego- os he dejado pasar demasiado tiempo mirando fuera, hacia ellos. A veces, hasta Aether me parece menos bárbaro que ustedes.-
Laelith le miró con desconfianza
-solo espero que sepas lo que haces. Estoy arriesgando 15 notas musicales-
-te aferras demasiado a esas cosas Laelith; la música también es cosmos, no lo olvides- desvió la mirada hacia el vacío, y agregó- pero si, se lo que estoy haciendo. Hay algo de irónico en disponer mi caos de forma armónica, y si la totalidad de las cosas no me fuera más o menos indiferente, la idea podría hasta repelerme-
Laelith le miró, confundido
-Ya entenderás a que me refiero, Laelith.-
-te propongo un juego, Aether-
Aether miró a Larcian con curiosidad, y sus ojos preguntaron "de que se trata?" sin necesidad de palabras.
-una pequeña apuesta, para ilustrar mi punto, sobre la discusión que tuvimos hace un par de ritmos-
Aether miró largamente a Larcian, y luego hizo un solo gesto con la mano izquierda, como preguntando "de que se trata?" una vez más.
-intervendré los acontecimientos, y prepararé un punto perfecto de caos. Tu podrás elegir tu instrumento para impedirlo: un país, una idea, una palabra, una canción, lo que juzgues necesario. Veremos si el cosmos prevalece ante el caos-
-que hay en juego?- preguntó Aether. Su voz sonó profunda, como si hubiera estado ahí cuando habló la primera voz. Había un dejo de ansiedad en sus palabras.
-El destino de la humanidad?- sugirió Larcian.
Aether asintió.
-Dame 60 años, algo más, algo menos, y prepararé todo.- Luego Larcian miró profundamente en los ojos de Aether, como buscando leer su nombre, y dijo- Que escogerás?
Aether sonrió, y con él sonrió el latido profundo del tiempo
-A un hombre. A Stanislav.-
Escribir solo se trata de decir mentiras. Pero para que sea un buen cuento, deben ser mentiras memorables. Se debe mentir con cuidado, con ritmo. Con delicadeza y con brutalidad, a veces ambas al mismo tiempo. Se debe mentir con los ojos abiertos, atentos a las posibilidades, casi como si no estuviéramos mintiendo. Se debe mentir con precisión y con arte. Con un despliegue grosero de creatividad. Y sin embargo...
El verdadero secreto sobre escribir es enmarcar una verdad profunda en medio de todas esas mentiras. En medio del delicado entramado de ficciones y encantos que hemos creado, debe encontrarse, como una gema que se encuentra atrapada en una tela de araña, una verdad profunda, que more cerca del corazón del autor, que more cerca del corazón del lector: algo tan profundamente humano que resulte conmovedor y destructivo, que resulte iluminador y terrible.
Porque así, nuestro escrito realmente se parece mucho al mundo que está hecho de esas palabras más grandes y menos visibles, y que nosotros llamamos Real.
Porque en realidad, en el fondo, todos lo sabemos: todo lo que nos rodea es mentira, de alguna forma. Algunas de las mentiras que nos rodean son mentiras exultantes y memorables, mentiras cuidadosamente tejidas, que resultan hermosas a la vista y al oído, que producen paz y que traen consuelo, mentiras que vale la pena creer durante un rato. Edificios, ciudades, música de centro comercial, cajeros automáticos y cafés. Mentiras bien hechas, mentiras cuidadosas y valiosas. Mentiras que vale la pena recordar.
Y sin embargo, enmarcado en algo tan vasto, tan colosal como la mentira de una ciudad, hay verdades más profundas que nos amenazan constantemente, que parecen ser capaces de derrumbar toda la maraña de engaños que hemos construido a nuestro alrededor: Lluvia, Frío, Viento, terribles, hermosos, mortales. Eternos.
Nuestras ciudades y nuestros personajes se desvanecen con el tiempo, y por eso vale la pena recordarlos. Pero quien en su sano juicio necesitaría recordar al sol? El sol es eterno.
Forgivness is one thing they certainly don't teach us.|
This is probably about words.
So far I had seen a couple of words. Truth, God, Love as the things I want and need to achieve. Logic, quest, experience and faith, as the things through which I could find what I need.
But the Love I seek was a twisted Love. Because what I seek is to give Love, in order to love me, and to love life. To pretend to give Love to others is selfish: no one can truly, honestly love. We are all sick, we are all confused and half-dead. We cannot love.
Truth and God are only two words that are around this wicked Love I looked for. In a way... to sanctify the cursed quest I've been doing.
But both words are as well my salvation. Because even in this darkness, I was tought that Love is the highest truth, even if I didn't understand Love, and that God is Love.
And I was obsesed with God giving me... the capacity to find Love, to give Love. I was obsesed with God giving me the answers that could make everything fit logically. I was obsesed with Why and How. But I most certainly didn't understand the What.
And I came to believe that a Quest would teach me everything I needed. And so I started to look for God in other places. To walk and to wonder, to seek, to read about other religions in order to find God.
I came to believe that if I knew enough... everything would fit together, and everything would make sense. I believed that knowledge could save me.
But as I went on with my Quest, I realized of two things: the first one was that it was not knowledge itself, but the experience gained through the quest that was important and relevant. I began to understood that through knowledge you achieved something deeper: it was experience that thing that was higher than knowledge.
What is the use of knowing that there is beauty in a melody if we have never listened to that melody? beauty is only understandable through real, actuall, empirical experience. Music is not explainable; nor is the color blue. But both of them are experiensable; both of them can be understood when we face them. It just takes to look for a musician or to stare at the bright sky on a sunny day. Nothing, absolutely nothing else could ever explain those things.
Truth is like music or colors. Love and God are like music or colors.
at the same time I understood this, I came to understand that logic won't always offer us true statemets: only possible statements. And therefore, logic can provide us with monsters: if we are smart enough, we can justify anything we want through logic. It is, and I say this with the highest of fears, only a mere intelectual excersise. Nothing else.
And this on its own made me wonder what was what made logic so believable in my mind. And if I was not going to believe experience because it fits the requirements of logical thinking, then, why?
And so I understood that it was thought faith that both experience and logic meant something.
Everything I believe is believed though faith: The sun is real, my friends are my friends, I am a human, I am not hallucinating. The universe was not created just a second ago looking as if was created before.
Both God creating the universe and the Big Bang begining the high dance of the cosmos are things that we accept not through logic, experience or quests, but through faith.
In the end, everything is a decistion.
But I was still missing a word: Because even if I had understood that to find Love, and therefore God and truth, I had to simply make a decistion for Love, God and Truth, I didn't understand what Love was. As I just said, I had a missconception of what love is.
And here is where the last word of this puzzle (so far) fits.
Love is not demanding. Love is not requiring. Love does not ask for anything. It just gives. Love is a gift itself: It makes no sense, Love is nor logical neither not logical; Love is beyond logic.
Love is graceful. And that is the key word in all this puzzle. I cannot say that I have not found Grace in other religions, because I have the feeling that some of the gods that die and resurrect do so because of Love. But it is certainly not the same as in christianity.
And I must say one thing about this kind of Love. It is not natural.
Nature teaches us of harmony, of cicles and of surviving. It teaches us that if you cooperate you can save yourself and others. It teaches us that the ones that are alone are ment to die, that the ones who are weak are ment to be food.
But even so, there are some sparks of something that appears to be strange and unexplainable: why is it that so many mothers are willing to die in order to keep their children alive? we are told that if they didn't, then the species wouldn't survive, and I agree with that to some point. But there is something glorious in that death: they die without expecting to receive anything back.
This example on its own is not enough to teach us about grace; but yet, grace is the light that gives meaning to such a manifestation of nature. Grace is too good to be human. Is too good to be part of nature.
Grace, the idea of Grace is just plainly not human.
In the end, everything is reduced to this:
Truth is a gift. God is Love, and Love is a Gift that no one can do anything to understand or diserve. The only desition we make is wether to accept the gift of grace or not.
It is love what can cure the world: not justice, not fights and struggles. It is Grace.
oh, bella dama, innombrable por los siglos
quien te ha visto, quien te ha amado?
quien sabe donde vagas, que te llama,
que te trae.
Oh, dulce tu presencia, terrible, implacable
oh, oscura tu ausencia, inmensa, insondable
Tu, vil y magnífica amante de Shakespeare,
de Cervantes y Huidobro.
Caprichosa y divina, antojadiza. Inesperada,
inexplicable, incomprensible y testaruda.
Solo tu has podido escribir
hace más de un año que no escribía un cuento. Técnicamente, este no lo escribí este año, porque lo comencé cuando aún estaba en el colegio, durante aquel extraño ciclo lleno de nubes y dorada lluvia, que quedó innegablemente plasmado en un secreto regalo.
Pero aquí está, después de un año entero de sequía, algo que intenta ser una narración y no pasa de ser una "cosa rara", como dijese el buen Javier.
No es bueno, no es interesante, no tiene estilo. Pero ningún cuento nunca lo tuvo. Así que creo que esto va en la mejor tradición de la antigua niebla y dorada lluvia.
P.D: se siente como si hubiera dormido toda la noche sin moverme y hubiera despertado agarrotado y tieso.
Allí está ella, silenciosa, con los ojos ausentes, concentrada en quien sabe que reflexiones.
El cabello y los lentes rojos, las pupilas oscuras, como una noche tibia de verano.
Está sentada en una banca, la tarde soleada le saca reflejos brillantes a la cascada roja que le cae sobre los hombros. Los árboles se mecen tranquilamente sobre ella, los autos y sus rugidos, y las muchedumbres con sus murmullos la rodean, le hacen una urbana sinfonía llena de dudas y de contrapuntos. El leitmotiv principal lo tararea ella, ausente y distante, vaga reminiscencia de una antigua canción infantil que su padre le enseñase hacía ya muchos años.
Toca el violín, pero solo los días que llueve. Por eso abandonó el conservatorio. Sus profesores dijeron que no podían depender del clima. Ella no puede evitarlo.
Le gusta escuchar música, justo esa que a ti, que caminas hacia ella en este momento, te llama tan poco la atención. Esa que tu mejor amigo te ha recomendado una y otra vez, y que una y otra vez has pospuesto. Si te la recomendara ella, sin duda la oirías. Y te sorprenderías.
No fuma, y no suele beber mucho. Pero no le molestaría que tu lo hicieras, si llegara a conocerte.
Lee a ratos, ríe mucho y llora a veces.
Marca sus libros en la página 12.
Su color preferido lo olvidó hace años, y abandonó la universidad hace un par de meses.
Está llena de preguntas tontas, esa clase de preguntas que a ti tan poco te interesan.
Pero si la miraras directamente quedarías encandilado con sus ojos, prendado de la pequeña sonrisa que se dibuja en su rostro.
Si la miraras directamente,ella sentiría el peso de tu mirada y te sonreiría abiertamente. Te habrías acercado a ella y habrían hablado, oh, si tan solo la hubieras mirado.
Y esa conversación se habría extendido una tarde entera, una noche y otro día más, y jamás te cansarías de oírla.
No sería como esas tontas historias de amor, nada más lejos de la verdad. Ella y tu detestan esas historias. Pelearían, claro, con tanta regularidad que pronto olvidarían cuando empezaba una y terminaba la otra. Pero caminarían juntos, afrontarían ese extraño camino que ambos hubieran elegido. Oh, si tan solo la mirases ahora!
Pero no. Seguirás tu camino, concentrado en responsabilidades vanas y reflexiones que pretenden ser profundas pero que no lo son.
Pero si la hubieses mirado te habrías ausentado de aquella reunión y habrías conocido su hogar, habrías visto sus libros, habrías oído historias inesperadas y habrías narrado esas anécdotas que todos tus amigos han oído una y mil veces, y ella te habría oído atenta, sorprendida y encantada.
Y habrías aprendido violín y ella a pintar, y habrían compartido lo que son con el otro y habrían cambiado.
Pero claro, tu acabas de pasar junto a ella sin mirarla, ella sin mirarte.
Y así sin más tu oportunidad se desvanece en el aire, así sin más tu oportunidad se deshace y todo seguirá su camino. Llegarás a tu reunión, ella verá a quien espera, años más tarde se cruzarán en una atestada calle de santiago, pero ya será muy tarde y ambos habrán cambiado demasiado y no sabrán sonreírse.
y lo peor es que ninguno de los dos se enteró de tan dramática pérdida.
Magodelaspalabras :)
Alas de plata en recuerdos bordadas,
donde están? has acaso seguido
los caminos que soplan los bramadores?
o has afirmado tus pies en la tierra,
dorada siempre que sonríes aquí?
Que será de ti?

la puerta oculta por Joel Velásquez se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
Basada en una obra en lapuertaoculta.blogspot.com.
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Delia
Esto sigue siendo verdad. Te extraño.
cuando la música cesa
Mora mi alma imperecedera oculta
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Junto a la menor, mi menor oculta la primera pieza
Junto al sol, mi menor oculta la segunda pieza
Repito, mi menor oculta la tercera piezaPero junto a la menor y a mi menor,
Y junto a los dos soles,
Y Repito, a la menor,
protegida por la armonía de una estrella yace
la entrada oculta a mi alma imperecedera.