Creatividad Carolingia  

Posted by J.

La creatividad es uno de los aspectos del pensamiento que más se debe tener en consideración a la hora de abordar la labor educativa, sin importar si es de manera teórica o práctica. En efecto, la creatividad es uno de los rasgos que poseen más poder para definir una personalidad y generar identidad individual. Al mismo tiempo, la capacidad creadora es, desgraciadamente, una de las aptitudes más frágiles y vulnerables del pensamiento humano. Es, además uno de los aspectos que define al ser humano en su conjunto, que caracteriza a las sociedades y transforma las concepciones de mundo a través de la historia. La creatividad resulta tan relevante a la hora de entender al hombre, de interpretar su contexto, sus conflictos y su personalidad e idiosincrasia, que podríamos decir que la historia de la humanidad es la historia de la creatividad.

La creatividad, comprendida como característica del pensamiento humano, como un proceso mental, e incluso como un tipo de inteligencia, es, actualmente, una de las grandes ignoradas a la hora de realizar labores educativas. La educación, tal y como la concebimos hoy, se preocupa de enfatizar y fortalecer un tipo de inteligencia por sobre las demás, ofreciendo parámetros rígidos enfocados en el conocimiento y la información comprobable, y a la vez, valiéndose de métodos de enseñanza estandarizados. Dichos métodos de enseñanza se originan en un sistema de pensamiento heredado de la Ilustración, e influenciado por la revolución industrial , y tienden a concebir la inteligencia como un bien o un recurso explotable, más que un elemento central de la psique humana, frágil, viva, dinámica, variable y variada, y con potencialidades mayores a las de la mera lógica.

Pero esto es más que solo un problema académico o educacional. La raíz del problema se encuentra en una forma de concebir al ser humano, propia de nuestra cultura. Hoy hablamos de recursos humanos, y concebimos a los trabajadores como engranajes dentro de la maquinaria productiva. Dejamos de lado la esencia misma del hecho de ser humano, insensibilizándonos, buscando al instrumento más eficiente en lugar de al hombre más humano. Buscando al hombre que más rápidamente realiza las tareas que se le encomiendan, buscando a los hombres que se puedan desplazar con mayor facilidad a través de los pasadizos estructurados de la sociedad, de las firmes construcciones mentales que definen nuestra economía, nuestra habitualidad, nuestra cotidianeidad. Finalmente, estamos educando para eso. No estamos educando para que nuestros alumnos se conviertan en hombres o mujeres. Los educamos para que se conviertan en recursos humanos, explotables, eficientes, manipulables. Esa es la génesis del problema creativo.

Educación moderna  

Posted by J.

Colectivizar lo indivual e individualizar lo Colectivo. Masificar, apoyar, enfatizar y desarrollar un tipo de inteligencia y aniquilar por medio de la indiferencia a las otras 6 inteligencias, y de paso a los genios que brillan a base de ellas. Separar las labores que deberían abordarse en grupo, romper los vinculos y generar la idea de que los amigos no pueden ser compañeros de trabajo, que no se puede trabajar y conversar al mismo tiempo, que la labor intelectual es aburrida.
Educación moderna, día a día esforzandose por extirpar la creatividad de la mente de sus hijos. Que sea igual para todos, y todos tengan el mismo acceso a esta herramienta!

Feliz cumpleaños, con un día de retraso  

Posted by J.

Estuve esperando todo el año el día de ayer, pero las circunstancias me impidieron sentarme a escribir en el momento en que debía. Sin embargo, no he olvidado que ayer era el cumpleaños de una de mis grandes amigas, y que a pesar de no saber nada de ella hace mucho, le debía un recuerdo en este blog.
Kilos de felicidades Del, y muchas bendiciones.


Querida Del,

lamento no haber podido escribir nada ayer, pero no tuve ocasión de sentarme a escribir. La mayor parte de mis mejores amigos del colegio se marcharán de Valdivia dentro de la semana, y estamos tratando de aprovechar el tiempo juntos que queda.
Como sea, seguiré con lo nuestro.
Tuve muy presente durante todo el año el día 22 de febrero, en gran parte porque mi teléfono me lo recordaba constantemente (xD), y me preguntaba que podría escribir para esa fecha.
A pesar de que hace mucho tiempo no se nada de ti, mi deuda contigo es muy grande, y ahora que por primera vez en todos estos años tengo presente tu cumpleaños, me gustaría agradecerte las largas conversaciones, las discusiones, las carcajadas y los buenos recuerdos que me has dedicado.
Siempre pensé que serías como las demás personas con las que me crucé en Internet: que desaparecerías. Es extraño pensar que forjamos una amistad, que no te desvaneciste, que me conociste, te conocí.
No pocas fueron las personas que me decían que probablemente me estabas mintiendo, que era posible que no existieras, que me estuvieras engañando. Sin embargo, con el tiempo reconocí sinceridad y sencillez en tus palabras, y genuina preocupación por mi. Ha sido fantástico conocerte, porque eres una de las pocas personas con las que he pasado tanto tiempo, que ha visto como he cambiado, como he crecido, aprendido, caído y puesto de pie.
Me enorgullece poder decir que también te he visto a ti crecer y cambiar, que me enteré de tu historia, que finalmente encontré a alguien con alas en la espalda.
Eres una de las pocas personas con las que he discutido tanto, y eso es una razón más para apreciar la amistad que nos une. Si nos herimos gravemente, nos preocupamos también por dejar lo más sana posible las heridas que abrimos. Y las discusiones son siempre sanas para una amistad, mientras sea posible terminarlas en Paz.
Aprecio y recuerdo con gran cariño tu alegría, tu sencillez, tus palabras extrañas, el sobrenombre que me diste, los consejos, la paciencia. Me leíste antes que casi nadie, y me acompañaste en los éxitos y en las rabietas. Siempre has estado ahí, ya sea para una buena conversación sobre lugares, personas, libros, o para dedicarme un consejo o alguna palabra de aliento.

Hace mucho que no se de ti, pero confío en que estés bien, y tranquila. Confío en que quizás tu sueño se haya vuelto más reparador que Otrora, que tu cuerpo te haya dado un respiro, que hayas seguido viajando y conociendo personas y lugares, y que de cuando en cuando aún te acuerdes del extraño chico que una vez conociste por internet.

A pesar de lo Etéreo, de la distancia, del tiempo, de tantos otros obstáculos,
con gran cariño,
J.

El Jardín de Omeg  

Posted by J.


Por fin estoy escribiendo un poco. No prometo que valla a terminar este cuento. Pero al menos lo empecé. Y si les interesa, lo tengo en la cabeza hace un año.

Maese Mahesther era la clase de hombre que dan miedo sin ser terrorificos. Diríamos que Maese Mahesther infundía tanto respeto que solía dejar heladas a las personas con las que se cruzaba.
Era dueño de dos ojos negro y profundos, y cuentan en las Grandes Ciudades que en batalla, eran capaces de herrumbrar espadas y helar a los guerreros.
Su cabello, siempre rebelde, era rojo fuego, y su barba, carmesí, siempre aromática pero jamás perfumada, era corta y rústica. Su rostro, a pesar de no tener concesiones al lujo o la moda, no dejaba lugar a dudas ser heredero de un antiguo linaje de ojos oscuros, profundos y arcanos.
Maese Mahesther pertenecía a la extraña estirpe de hombres con Almas Inquietas; el tipo de personas que no resisten mucho tiempo en el mismo lugar. Es por esto que pasaba muy poco tiempo en sus dominios del sur, y casi todo el tiempo en los grandes caminos del desierto.
Fue de ese modo que su pálida piel, herencia de su madre, se volvió pronto oscura, como la de los grandes y oscuros dioses de piedra de la capital, y su voz se volvió más profunda. Pero sin lugar a dudas, lo más importante de sus viajes fue que su Curiosidad creció hasta volverse insaciable. Cada día deseaba ver las cosas más sorprendentes, aquello que ningún otro ojo hubiera visto.




Maese Mahesther se volvió, casi por casualidad, de este modo, en un gran coleccionista de historias. Mientras más exóticas, más le atraían. Mientras más veraces, más magnéticas.
Habló con los ancianos de los bares, las tabernas, los regimientos, las posadas. Habló con los soldados, los trovadores, los cuenta-cuentos, los anticuarios, los comerciantes, los viajeros. Cambió historias por cerveza, dinero, armas, caballos. Amó mujeres a cambio de narraciones extraordinarias, y cambió narraciones por mujeres extraordinarias.
Fue así como escuchó las historias que narran la génesis del mundo, las primeras grandes guerras, las historias del tiempo en que el mundo era del tamaño de un pañuelo y los hombres podían viajar de un continente a otro en una sola noche, merced de grandes maquinas de metal.
Escuchó las historias de las grandes explosiones, de los vientos venenosos y el siglo del silencio, hasta el momento en que su propia historia se mezclaba con las historias que le contaban los que se cruzaban en su camino.
Sin embargo, la más sorprendente de todas las historias fue la historia del Jardín de Omeg.

 

Posted by J.

hoy es 12, pero ayer no pude sentarme al computador, así que no importa.

El numero 11 se comienza a volver importante. Antiguo numero.

queda a su criterio, falta de sueño  

Posted by J.

Intenté cerrar esta historia varias veces, pero no conseguía transmitir la sensación que me produjo con palabras. Así que corté por lo sano y concluí esta entrada con la palabra CUATIKO.
Si les parece una pobre manera de cerrar, a mi tambien.
Esto ocurrió el año pasado, a mediados de año, tipo abril o mayo. Estaba cansado, triste, deprimido, con baja autoestima y una constante sensación de que las estaba vendiendo rotundamente. Afortunadamente, las cosas son diferentes hoy.
Les propongo una pregunta: ¿Están despiertos?
queda a su criterio si es verdad o no

Llevaba varios días durmiendo pésimo, y despertando con horribles dificultades. Había sido una de esas semanas cargadas de cosas que hacer, que son seguidas por un fin de semana que solo sirve para preparar lo que vendrá, y que son coronadas con otra semana que parece ser bastante peor que la que ya habías derrotado. ¿Quién duerme bien así?
Era mitad de año y estaba particularmente chato, porque por algún motivo el profesor de matemática se había ensañado conmigo y disfrutaba bastante riéndose de mí. Aunque casi siempre conseguía salir airoso con alguna palabra que fuera demasiado compleja para su estrechísima mente matemática. Pero… el desgraciado aprende. Hace poco lo escuché usar una de mis palabras en la sala de profesores. Estoy leyendo a Engels (es un filosofo tan capo, pero tan capo, pero TAN CAPO, que inventa palabras para expresar sus ideas) para robarle algunas palabras y dejar pillo al profesor de nuevo. ¡No me la va a ganar!
Como sea, envuelto como estaba en esa lucha, y además sumido en pruebas, concursos fracasados (ese año no gané nada) y el pesado invierno, no conseguía dormir a la hora normal para un ser humano… y probablemente tampoco para un murciélago con insomnio. Era bastante preocupante.
Me desvié del asunto.
Como fuera, estaba comenzando la segunda semana cerda ese día.
Después de una noche de escaso descanso y gran cantidad de sueños, sentí como la alarma de mi celular me conseguía arrancar de mi letargo sin dificultad. Era nefasto. No conseguía dormir profundo.
Me levanté con cara de pocos amigos (me asusté cuando pasé junto al espejo del baño) y bajé al primer piso para encender el Calefón, y darme una reparadora, y definitivamente larga ducha. La mayor parte de los días, era la mejor parte del día (te dejé loco con mi juego de palabras, te caché. Léelo de nuevo xD).
Pero…
Cuando llegué al primer piso, junto a la estufa negra a gas vieja (la épica, que tenía como 500 años y que ya se echó a perder) una querida amiga de la iglesia esperaba con expresión lánguida y aburrida.
Cuando la vi allí, varios pensamientos se cruzaron en mi cerebro aturdido.
Algunos complejos, del tipo “que diablos”, y otros más simples, del tipo “mah”. También creo que pensé, “se va a asustar cuando me vea con esta cara” y “va a gritar, y va a quedar la escoba” y por último, el pensamiento que dio sentido a todos los demás: “tsss, filo”.
Cuando un hombre que no ha dormido nada en una semana y media despierta, se encuentra con una situación poco habitual, se enoja y luego dice, tss, filo, podemos decir con seguridad estadística que está o al borde del colapso psiquiátrico o de la máxima iluminación de su intelecto. En mi caso, fueron ambas, pero la una neutraliza a la otra, y no se nota tanto.
Alentado por mi última reflexión, me decidí a terminar de bajar la escalera y saludarla (o callar sus gritos de horror, dependiendo de cual fuera su reacción).
-hola Joel- me saludó, cortésmente.
-Hola X- respondí, intentando metamorfosear mi expresión para no parecer tan feo. No podría asegurar que lo conseguí xD.
-¿Cómo estás?- preguntó X.
-con mucho sueño- respondí secamente. Mis intenciones principales seguían siendo darme una buena ducha y permanecer de mal humor.
-me imagino-respondió X- y es una lástima. Tenía ganas de conversar contigo un rato, aunque ahora mismo no alcanzo.-
-¿a que vienes?- me parecía extrañísimo que X hubiera ido a casa tan temprano y que yo no hubiera oído el timbre y la puerta abrirse.
-vengo a conversar con tu papá, por un asunto importante-
-me imagino que debe ser importantísimo si tienes que conversarlo a estas horas de la mañana-
-de hecho, si, porque estoy muerta de sueño también, y tuve que levantarme más temprano de lo habitual para llegar acá.-
La miré con suspicacia. Raro. Muy raro. Me pareció percibir un extraño vibrar, y me pregunté si el teléfono de mis padres estaría sonando. ¿Y que estarían mis padres haciendo? Deberían estar atendiendo a X, no seguir durmiendo.

Pero… con el apestamiento que tenía por ser tan de madrugada, decidí ignorar la situación y proseguir con mis planes malévolos de Ducha-estúpidamente-larga y un mal-humor-épico.

Prendí el calefón, le dediqué una mirada de despedida y una sonrisa (o intento de sonrisa) a X, subí la escalera, encendí el calefactor de mi habitación, tomé mi toalla, abrí la puerta del baño, me percaté de que me quedaba poca pasta de dientes. Tendría que robarle a mis padres en un rato más. Escuché un sonido vibrante que me llamó la atención. Lo ignoré. Miré por la ventana del baño. Estaba oscuro, y frío. Era invierno, igual que el día anterior, probablemente igual que el día siguiente. El sonido vibrante seguía. Me saqué el pijama, la pulsera, el collar, los colgué al lado de “el fin de la Eternidad” que estaba en el baño porque mi padre lo estaba leyendo (y yo también, por 12ava vez). Recordé al Ejecutor Harlan, su emblema rojo en el hombro, y esa frase tan notable que había citado más de una vez en mis escritos más personales, impublicables por lo demás. Pensé en que tenía abandonado mi blog. Pensé que nadie lo leía. Pensé que nadie lo leería si no escribía en el. Abrí la cortina de la ducha, me metí bajo el agua…

Y desperté en mi cama, porque mi teléfono estaba vibrando
Si viejo, desperté.
Acababa de soñar que despertaba.
Y me dio miedo.

Y desde entonces tengo la duda de si todavía estoy soñando o desperté.

CUATIKO

xD

 

Posted by J.

todos los políticos dicen la verdad. Porque como la verdad es relativa... desde cierto punto de vista, están diciendo la verdad. Osea, si cada uno tiene SU verdad, los mentirosos no son mentirosos, y la mentira no exite. Osea que los estafados solo están confundidos, y los engañados, los traicionados y los discriminados solo son gente intolerante que no entiende las verdades de otros. Las maravillas del pensamiento lógico, ¿no?
Entonces, nadie nos ha engañado, salvo nosotros mismos. Lo que tampoco es posible, porque simplemente es una verdad vista desde el lugar incorrecto. Osea que en realidad, cualquiera tiene derecho a mentir, engañar, estafar o robar, porque en realidad, eso no existe.
Estas conclusiones son tan obvias cuando piensas que la verdad es relativa...

Un mundo de verdades relativas solo es posible hasta que pasa algo horrible. Entonces ves que la verdad es tangible, dura, y clara. Y no es relativa.