queda a su criterio, falta de sueño  

Posted by J.

Intenté cerrar esta historia varias veces, pero no conseguía transmitir la sensación que me produjo con palabras. Así que corté por lo sano y concluí esta entrada con la palabra CUATIKO.
Si les parece una pobre manera de cerrar, a mi tambien.
Esto ocurrió el año pasado, a mediados de año, tipo abril o mayo. Estaba cansado, triste, deprimido, con baja autoestima y una constante sensación de que las estaba vendiendo rotundamente. Afortunadamente, las cosas son diferentes hoy.
Les propongo una pregunta: ¿Están despiertos?
queda a su criterio si es verdad o no

Llevaba varios días durmiendo pésimo, y despertando con horribles dificultades. Había sido una de esas semanas cargadas de cosas que hacer, que son seguidas por un fin de semana que solo sirve para preparar lo que vendrá, y que son coronadas con otra semana que parece ser bastante peor que la que ya habías derrotado. ¿Quién duerme bien así?
Era mitad de año y estaba particularmente chato, porque por algún motivo el profesor de matemática se había ensañado conmigo y disfrutaba bastante riéndose de mí. Aunque casi siempre conseguía salir airoso con alguna palabra que fuera demasiado compleja para su estrechísima mente matemática. Pero… el desgraciado aprende. Hace poco lo escuché usar una de mis palabras en la sala de profesores. Estoy leyendo a Engels (es un filosofo tan capo, pero tan capo, pero TAN CAPO, que inventa palabras para expresar sus ideas) para robarle algunas palabras y dejar pillo al profesor de nuevo. ¡No me la va a ganar!
Como sea, envuelto como estaba en esa lucha, y además sumido en pruebas, concursos fracasados (ese año no gané nada) y el pesado invierno, no conseguía dormir a la hora normal para un ser humano… y probablemente tampoco para un murciélago con insomnio. Era bastante preocupante.
Me desvié del asunto.
Como fuera, estaba comenzando la segunda semana cerda ese día.
Después de una noche de escaso descanso y gran cantidad de sueños, sentí como la alarma de mi celular me conseguía arrancar de mi letargo sin dificultad. Era nefasto. No conseguía dormir profundo.
Me levanté con cara de pocos amigos (me asusté cuando pasé junto al espejo del baño) y bajé al primer piso para encender el Calefón, y darme una reparadora, y definitivamente larga ducha. La mayor parte de los días, era la mejor parte del día (te dejé loco con mi juego de palabras, te caché. Léelo de nuevo xD).
Pero…
Cuando llegué al primer piso, junto a la estufa negra a gas vieja (la épica, que tenía como 500 años y que ya se echó a perder) una querida amiga de la iglesia esperaba con expresión lánguida y aburrida.
Cuando la vi allí, varios pensamientos se cruzaron en mi cerebro aturdido.
Algunos complejos, del tipo “que diablos”, y otros más simples, del tipo “mah”. También creo que pensé, “se va a asustar cuando me vea con esta cara” y “va a gritar, y va a quedar la escoba” y por último, el pensamiento que dio sentido a todos los demás: “tsss, filo”.
Cuando un hombre que no ha dormido nada en una semana y media despierta, se encuentra con una situación poco habitual, se enoja y luego dice, tss, filo, podemos decir con seguridad estadística que está o al borde del colapso psiquiátrico o de la máxima iluminación de su intelecto. En mi caso, fueron ambas, pero la una neutraliza a la otra, y no se nota tanto.
Alentado por mi última reflexión, me decidí a terminar de bajar la escalera y saludarla (o callar sus gritos de horror, dependiendo de cual fuera su reacción).
-hola Joel- me saludó, cortésmente.
-Hola X- respondí, intentando metamorfosear mi expresión para no parecer tan feo. No podría asegurar que lo conseguí xD.
-¿Cómo estás?- preguntó X.
-con mucho sueño- respondí secamente. Mis intenciones principales seguían siendo darme una buena ducha y permanecer de mal humor.
-me imagino-respondió X- y es una lástima. Tenía ganas de conversar contigo un rato, aunque ahora mismo no alcanzo.-
-¿a que vienes?- me parecía extrañísimo que X hubiera ido a casa tan temprano y que yo no hubiera oído el timbre y la puerta abrirse.
-vengo a conversar con tu papá, por un asunto importante-
-me imagino que debe ser importantísimo si tienes que conversarlo a estas horas de la mañana-
-de hecho, si, porque estoy muerta de sueño también, y tuve que levantarme más temprano de lo habitual para llegar acá.-
La miré con suspicacia. Raro. Muy raro. Me pareció percibir un extraño vibrar, y me pregunté si el teléfono de mis padres estaría sonando. ¿Y que estarían mis padres haciendo? Deberían estar atendiendo a X, no seguir durmiendo.

Pero… con el apestamiento que tenía por ser tan de madrugada, decidí ignorar la situación y proseguir con mis planes malévolos de Ducha-estúpidamente-larga y un mal-humor-épico.

Prendí el calefón, le dediqué una mirada de despedida y una sonrisa (o intento de sonrisa) a X, subí la escalera, encendí el calefactor de mi habitación, tomé mi toalla, abrí la puerta del baño, me percaté de que me quedaba poca pasta de dientes. Tendría que robarle a mis padres en un rato más. Escuché un sonido vibrante que me llamó la atención. Lo ignoré. Miré por la ventana del baño. Estaba oscuro, y frío. Era invierno, igual que el día anterior, probablemente igual que el día siguiente. El sonido vibrante seguía. Me saqué el pijama, la pulsera, el collar, los colgué al lado de “el fin de la Eternidad” que estaba en el baño porque mi padre lo estaba leyendo (y yo también, por 12ava vez). Recordé al Ejecutor Harlan, su emblema rojo en el hombro, y esa frase tan notable que había citado más de una vez en mis escritos más personales, impublicables por lo demás. Pensé en que tenía abandonado mi blog. Pensé que nadie lo leía. Pensé que nadie lo leería si no escribía en el. Abrí la cortina de la ducha, me metí bajo el agua…

Y desperté en mi cama, porque mi teléfono estaba vibrando
Si viejo, desperté.
Acababa de soñar que despertaba.
Y me dio miedo.

Y desde entonces tengo la duda de si todavía estoy soñando o desperté.

CUATIKO

xD

 

Posted by J.

todos los políticos dicen la verdad. Porque como la verdad es relativa... desde cierto punto de vista, están diciendo la verdad. Osea, si cada uno tiene SU verdad, los mentirosos no son mentirosos, y la mentira no exite. Osea que los estafados solo están confundidos, y los engañados, los traicionados y los discriminados solo son gente intolerante que no entiende las verdades de otros. Las maravillas del pensamiento lógico, ¿no?
Entonces, nadie nos ha engañado, salvo nosotros mismos. Lo que tampoco es posible, porque simplemente es una verdad vista desde el lugar incorrecto. Osea que en realidad, cualquiera tiene derecho a mentir, engañar, estafar o robar, porque en realidad, eso no existe.
Estas conclusiones son tan obvias cuando piensas que la verdad es relativa...

Un mundo de verdades relativas solo es posible hasta que pasa algo horrible. Entonces ves que la verdad es tangible, dura, y clara. Y no es relativa.

 

Posted by J. in , , ,

Otro de estos para que lean. Este no los va a hacer reir, se los advierto. Pero quizás lo disfruten. De un modo muy distinto al anterior, eso si xD. Lean, y les propongo una pregunta.
¿Han llegado a creer que son gente mayor?

Era día viernes en la tarde. Hacía calor, y el sol nos premiaba con su rostro una vez más. Había sido un verano bastante caluroso, y ahora, en retrospectiva, pienso que debería haberlo aprovechado más. El del siguiente año iba a ser muy frío. Y Lluvioso.
Como siempre los viernes ese verano, había salido en la tarde, a eso de las 4, a caminar, disfrutar del viento, del silencio o de mi música, y de estar solo. A las 7:30 comenzaría la reunión de jóvenes, y aún tenía bastante tiempo para vagar.
Cuando llegué a la costanera, me senté en una banca y saqué mi cuaderno, para escribir una idea extraña que me había asaltado.
Era una conversación entre 2 hombres que se llamaban igual, y hacia el final del relato, uno de los dos abandonaría la estancia… o algo así. Quizás no se llamaban igual, quizás eran la misma persona. Estaba confundido, pero estaba acercándome al final.
La tinta empezó a flaquear, y yo comenzaba a perder la concentración en mi trabajo.
Entonces, una voz muy joven me interrumpió.

-Hola-me dijeron.
Levanté la cabeza de mis papeles y mis ojos se cruzaron con los de una niña de quizás 6 o 7 años. Tenía el cabello rojo cobrizo, y unos ojos penetrantes de color avellana.
-Hola-respondí, intentando sonreír. Esa era una de las cosas que aún me costaba hacer (jajajaj)
La pequeña se sentó en la banca junto a mi, y miró mi cuaderno. “¿Dónde estarán sus padres?”
-me llamo Mía- me dijo- ¿tu como te llamas?
-Joel- respondí, divertido. Los niños en general no tenían un especial gusto por mí, y me sentía complacido con que esa pequeña me hablase.
-cuéntame un secreto Joel- me demandó.
-¿un secreto?- pregunté, sorprendido.
-si, un secreto. Mi hermano dice que la mejor forma de conocer a alguien es… que te cuente un secreto!-
-¿Qué clase de secreto?-
-¡cualquier secreto!-
me lo pensé dos minutos. Era una niña de 7 años, y me propuse tener una buena charla con ella. Haría una nueva amiga. Me reí solo. Una niña de 7 años iba a ser mi amiga.
-ehm… a veces, hablo con gente que no está ahí realmente.-
Mía me miro con sorpresa.
-¿Cómo es eso?-
-verás… es como si hablaras con alguien que solo tu puedes ver. Y cuando llegan otras personas normales, no las ven. Cuando supe que veía gente que el resto no veía, dejé de hacerles mucho caso.-
-¿y porqué?-
-porque si el resto no las puede ver… entonces no existen-
-eso no tiene mucho sentido ¿o si?- me dijo, con una gran sonrisa que hizo que mi seguridad en ese tema en específico tambaleara.
-quizás no- respondí, algo sorprendido.
-quizás esa gente que ves… te deja verlos a ti, pero no a todos. ¿a que no habías pensado en eso, ah, Joel?-
la conversación se ponía profunda, y se parecía un poco a mis conversaciones con Lizz, una amiga que compartía mi amor por las letras, y que a veces decía que era un hada.
-es posible- respondí- la próxima vez que vea a alguno de ellos, le preguntaré-
Mía me sonrío de manera un tanto sospechosa.
-gracias por contarme tu secreto- me dijo, y me estampó un gran beso en la mejilla.
-ahora te toca a ti ¿no?-
Mía me sonrió, y me dijo
-Yo soy un hada-
-¿de verdad?- si no hubiera tenido 7 años, probablemente me habría enamorado de esa niña.
-sip, con todas las de la ley. Tengo alitas y todo lo demás- y lo dijo muy orgullosa.
-¿y donde están?-
-es que solo se ven de noche- dijo
-¿y tienes poderes?-
-tengo polvo de hadas Joel- me dijo, en tono de reproche- los genios tienen poderes, los power rangers también tienen poderes… hasta gokú tiene poderes. Pero las Hadas, las Hadas tenemos Polvo de Hadas!-
-suena lógico- dije. Me había tomado por sorpresa la alusión a Gokú. Debería ver dragon ball ese verano, definitivamente. Y leer sobre Hadas.
-¿sabes? Cuando la gente dice que las Hadas… ya sabes… que las hadas…- no se atrevía a completar la frase
-que las hadas… que, las hadas no exis…-
-¡no lo digas!- me dijo, y me puso las manitas sobre la boca para callarme. Era una niña con bastante fuerza para su edad. – si, esa misma cosa… a nosotras nos hace mal. Un hada se enferma cada vez que alguien dice eso. Pero si un niño lo dice, entonces un Hada se puede… hasta morir!- y lo dijo con tanto pesar que no pude dejar de imaginarme que de verdad era un Hada. Tendría una historia hermosa para contar en la reunión de jóvenes, o en mi casa. O quizás solo a Javier.
-y… ¿que se puede hacer sobre eso?-
-enseñarle a los niños a que busquen Hadas, por supuesto.- estoy seguro de que si Holmes de verdad le hubiera dicho a Watson alguna vez,” elemental, mi querido Watson”, habría puesto la cara que ponía Mía en ese momento.
-de hecho… por eso vine a hablarte- me dijo, con tono repentinamente serio.- yo te vi con tu cuaderno y tu cara de concentración y apuesto a que escribes. Quiero que le enseñes a la gente que existen las Hadas ¿bueno?-
Le sonreí, sinceramente.
-Lo intentaré Mía-
Mía me sonrió de vuelta, con su cara de niña y sus trenzas de cobre.
Entonces, se metió la mano al bolsillo y sacó dos cosas. Una flor cuyos pétalos, blancos, tenían delgados visos azules… un poco de arena.
-esta es una flor del país de las Hadas- me dijo- y esto, es polvo de Hadas.- y me lo sopló en la cara sin previo aviso. Estornudé con fuerza dos o tres veces.
-es mágico, así que no lo estornudes.- me reí
-y esta flor es para… que te acuerdes de lo que te encargué-
-intentaré no olvidarlo… pero soy muy olvidadizo.-
-confío en ti, porque me contaste tu secreto y yo te conté el mío. No importa si te demoras mucho tiempo… pero tienes que hacerlo.- Mía se tomaba demasiado enserio lo de las Hadas, y me sentí un tanto preocupado.
-está bien-
Mía me sonrió nuevamente, y ambos guardamos silencio unos segundos. La situación era loquísima, aunque el adjetivo se queda algo corto. Como fuera… no pude dejar de preguntarme si Mía de verdad…
no, eso era estúpido…
¿o no?
quizás si pensaba que Mía no era un Hada fuera como pensar que las Hadas no existen… y quizás podría enfermarla. O quizás era todo un invento de una niña pequeña muy aburrida. Pero y si…
me acordé de eso que C.S.Lewis dice sobre la gente mayor: la gente mayor tiene la irracional creencia de que las cosas extraordinarias, por ser extraordinarias, jamás les podrían ocurrir a ellos realmente.
¿Quizás… me estaba volviendo gente mayor?
-Hola Joel- me dijo una voz de cabro joven. Probablemente de mi edad, quizás mayor. Esa voz me sacó de mis reflexiones.-que concentrado- agregó.
Era uno de los chicos de la Iglesia, que venía a interrumpir mi conversación con Mía.
-Hola Diego, ¿Cómo estás?- dije- te presento a Mía.-
miré hacia mi izquierda donde Mía estaba sentada, pero me encontré solo. Me había vuelto a ocurrir.
-¿Quién es Mía?- me preguntó, intrigado.
Una mariposa con alas rojas estaba en la banca, y decidí disimular mi vergüenza con una salida ingeniosa.
-la mariposa, por supuesto- Diego y yo reímos. Pero en el fondo… me sentía decepcionado.
Me puse de pie y caminamos en dirección a la Iglesia. Pero mientras caminábamos, pude ver que entre las hojas de mi cuaderno, justo en medio del cuento que estaba escribiendo… reposaba un grano de arena y una flor blanca. Y sonreí.

esas cosas de uno.  

Posted by J.

Si me preguntan porqué subo esto, es por el mismo motivo que por que subí el de me encontré a mi mismo. Son esas cosas locas con las que te encuentras durante el día a día. Queda a criterio de ustedes si es verdad o no xD.

Era día jueves y estaba especialmente cansado esa noche. Contra mi costumbre, me digné a hacer ejercicio en educación física, y mis poco acostumbrados músculos se negaban a perdonarme el esfuerzo. Se quejaban constantemente.
Luego de salir de la casa camino al preuniversitario, con los audífonos de mi hermano en los oídos, pensé que podría hacer algo interesante en el colectivo, contra mi costumbre. Llevaba varios meses con la misma rutina, (que encima de todo me impedía escribir) y pensé que atentar contra ella sería un acto de lealtad con mi creatividad literaria.
La idea estuvo a punto antes de llegar a la esquina de Pedro Montt. Pasó el primer colectivo verde. El desgraciado no me paró.
El segundo colectivo iba demasiado lleno para hacer lo que quería, pero el tercero iba vacío.
Me reí en silencio, lo hice parar y asome la cabeza dentro.
-¿Terminal?-
-dale, vamos-
Me senté en el asiento adelante, y miré al conductor de reojo. Era un tipo Joven, quizás 30 años, con el pelo largo, y un aro. Sería fácil.
-¡hace un frío en estas ciudades!-me quejé- Chile es súper frío en esta época del año- agregué, mientras le pagaba el pasaje.
El conductor me dedicó una mirada de extrañeza.
-¿no erí de acá?- respondió, mientras me tendía el vuelto.
-más o menos-contesté.- vengo harto, pero soy de París, vivo allá- mentí.
-¿la dura?- me dijo, con tono intrigado. Ya le tenía.
-si, es que mi familia vive acá, pero yo estoy estudiando en París, en la universidad…-dudé un segundo-D’un Autre eté.- Era el nombre de una canción francesa, pero contaba con que el conductor no la hubiera escuchado jamás. De caso contrario, se atacaría de la risa, y mi diversión personal se acabaría antes de llegar al coliseo.
-ya- me respondió, con tono sorprendido- ¿y que edad tení?-
-23- el juego aún no acababa. Me pregunté si podría tenerlo engañado todo el viaje. Era hora de hacer entrar otro factor en el juego.- vengo p’acá una o dos veces al año, pero en verdad la paso bastante mal. Dejo a mi pareja en Francia.- Si hubiera podido esconder la cabeza en la mochila, habría estallado en una carcajada. De verdad estaba resultando interesante.
Un brillo malicioso apareció en los ojos del conductor.
-¿es francesa?-
asentí, imitando su expresión. (Esto es notable, No-ta-ble, repetía en mi mente)
-¿te puedo hacer una pregunta, así como loca?- Hablaba parecido a algunos de mis compañeros, lo que me llamó bastante la atención.
-dale-
-¿son ricas las francesas?- me ataqué de la risa en su cara.
-algunas- respondí, divertido- por lo menos, la mía si- El colectivero rió conmigo.
-Francia es bakán- le dije- tiene una onda… rarísima, como antigua y bohemia, pero moderna y revolucionaria al mismo tiempo. Está lleno de músicos por todas partes, en las calles te pillai con gente que acá sería famosa por tocar así. Yo siempre me quedo pegado mirándolos, porque hay cada cosa…-
-¿no son hediondos los franceses?- acabábamos de pasar el torreón, y la conversación iba bastante bien.
-en verdad depende. Pero… ponte tú, no se bañan todos los días- reí levemente.- y usan kilos de colonia. Y algunas son súper malas en verdad.-
El conductor se rió.
-y onda… ¿son güenos pa’ tomar estos gringos?-
-si, toman más que otro poco-respondí- toman una cosa rara… un trago que se llama- estaba a punto de echarlo todo a perder. ¡Tenía que pensar en alguna palabra en francés! No se me ocurría nada…-toman omelet d'un fromage- rogué en mi interior por que no hubiera visto nunca el capitulo de Dexter del que me había acordado.
-¿y como es?-me preguntó, interesado.
-no hay como el pisco- respondí, divertido. ¿Cuando se imaginaría el conductor que iba hablando con un abstemio?
-no, no hay como el pisco- respondió, divertido.
Reímos juntos, y guardamos silencio un segundo. No sabía como seguir con el juego.
-que bakán si- me dijo entonces.- que güena por ti que estí estudiando afuera. ¿Qué tay estudiando?-
-Letras- respondí- los locos allá son secos. Tengo un profe en la U que es premio nacional de Literatura en Francia, y un gringo que se ha ganado el man-booker prize como tres veces, que es un premio así muy cuatico. Así que es pedazo de oportunidad pa mi.-
-que güena- respondió. Ya estábamos en el Terminal.
-aquí me bajo, gracias- dije.
-dale, gracias a ti. ¡Que te valla bien en París!-
-¡gracias!-
Me bajé del auto, y miré la hora. Tenía aún 10 minutos antes de que comenzaran mis clases, y esperé a ver que el colectivo se alejara antes de bajar a la costanera y hacer tiempo allí.
Cuando entré al preuniversitario, y me hundí en volúmenes, perímetros y aéreas de figuras que no eran nada, pensé que mi invención había sido considerablemente más agradable que la realidad. Quizás el conductor también notó que solo era un invento… pero en el fondo, ambos preferimos conservar el juego. Era algo más interesante que el mundo real, sólido y concreto hasta la médula. Y recordé ese verso de esa canción que decía…
“en mi mundo me siento lleno, en un lugar que yo mismo invento”.

 

Posted by J.

Poema infiltrado, que debería haber sido publicado ayer, pero no se había escrito aún.
Ahora que está listo, se sube.


espejos de invierno
sobre tus ojos de humo
en intensa unión con
el anhelo y la desazón.
Espejos de invierno
de días de hielo,
de estrellas fundidas
en el firmamento...
5 estrellas de un día
que sin sentido serían
hasta ese otro día
en que tu número harías
de ese 5.
Sobre tus ojos de humo
reposa el viento frío
del tiempo
cual espada clavada en las manos
del sol.
Pero bajo
tus ojos de humo reposa
la púrpura ancestral de lo
que olvidamos, y lo que amamos
de esas melodías sin par
de esas voces del mar
de recuerdos, todo bajo
tu difuso mirar
mirar de humo.

hoy  

Posted by J.

hoy es lunes, 5 de Julio.
Hace un año, era domingo, 5 de Julio.

 

Posted by J.

si la vida es sueño...
no puede un sueño ser una vida tambien?

Life  

Posted by J.

Weird verses.

Life is sometimes,
a leave over the water,
whispering words of peace.
Life is sometimes,
a never-ending why,
a flower that burns in noise.
Life is sometimes,
a Fary-tale that's been
written during nights of cold.
Life is sometimes,
what we waste wondering
what life is.

11 de junio  

Posted by J.

No me gustó como quedó este texto al final. Quizás lo vuelva a escribir xD. Ya es hora de que avance, y de todos modos, este texto será una especie de despedida de todo el año, y toda la gente, todos los cuentos no terminados, todas las canciones mal tocadas, las notas mal sacadas y los frugeles que no compré, que quedan en mi pasado y planeo dejar allí para siempre.
Es hora de crecer.
(10 pesos a que el próximo 11 de Junio es mucho mejor que este:D)

nuevamente.
Ha pasado un año, un año completo y enorme.
Ha sido raro. Todo ha sido raro.
Es extraño pensar que nuevamente estoy haciendo esto. Nuevamente conmemoro un 11 de Junio por razones que a muchos les parecen insignificantes.
Es raro pensar que el año pasado Dionisio se había vuelto tan importante en mi vida, y ahora de nuevo es solo un personaje más. Es raro pensar en lo diferente que es todo. En que las personas que pensé ivan a estar ahí durante mucho tiempo se desvanecieron de mi vida antes de que terminara ese año, y que muchos a quienes juzgué como posiblemente grandes amigos, resultaron ser nada más que semptiernos conocidos.
Es raro pensar que el 11 de Junio pasado, mi mejor amigo era mi mejor amigo, que despues de un tiempo nos alejamos, y ahora creo que volvemos a retomar el vínculo. Es raro y triste pensar que ya no escribo tanto. Es sorprendente ver como todo ha cambiado: Koultland se ha hundido en las profundidades de los viejos cuentos, y en su lugar surgen personas nuevas. Es extraño pensar que a pesar de todos los fracasos y malos ratos que he pasado por culpa de hacerlo, sigo escribiendo. Es raro pensar que el último 11 de junio no tenía ningún poema en mi maleta, y ahora tengo muchos.
Es raro pensar que una de mis mejores amigas hoy, hace un año no tuvo lugar en el recuento, y hoy no puedo dejar de mencionarla. Gracias Cony :)

Es raro pensar en que tengo dolor nuevo en mi haber, y que aprendí de ello como nunca antes había aprendido.
Y me cuesta creer como cambia tanto todo en un año. Hoy estoy más solo que la última vez.

tengo más miedo del futuro, y más anhelo por el pasado.
Y es extraño pensar en que hoy, el pasado es doloroso, y hace un año, el pasado era una especie de pregunta sin respuesta. Hoy el pasado no es ni pregunta ni respuesta. Solo una copa amarga.
Más amarga hoy, mientras más dulce fue entonces. Es raro saber que esa persona que el primer 11 de Junio no sabía mi nombre, hoy ya no lo recuerda.

Es triste pensar que aquella primigenia desición, la del primer 11 de Junio, la de la prueba de la hojarasca, ya no es tan fuerte. Y es raro saber que ya no puedo soñar como antes, y que el tiempo, oh, maldito tiempo, corre más rapido que nunca.
Es extrañisimo notar que me he cruzado cada vez con más libros que no me gustan, y eso me desespera.
Es raro pensar que un Hada con la que me cruzé hace años hoy ya no está por aquí, y que no hay polvo de Hadas a mi alrededor. Solo el denso olor de las hojas en otoño.
Es raro pensar que esa canción, esa, la primera del blog, que otrora asocié con Hadas, y luego con una hermana, hoy no me recuerda a nadie.

Es curioso que he estado intentando los últimos 3 parrafos llegar a la parte positiva de la evaluación y no lo consigo.
Quizás no hay parte positiva aún. Es en el tiempo malo cuando se preparan los buenos tiempos.
Y acabo de pensar que mientras mejor fue el año, peor es la caída.
Y definitivamente el año que pasó desde el 11 de Junio anterior, hasta este 11 de Junio, fue uno de los mejores de mi vida.
Exceptuando ese verano mugroso.
Todo lo que se es que a pesar de todo estoy agradecido de todas las cosas que pude vivir. Si me conoces un poco y lees lo que escribo, probablemente estes pensando en un solo hecho específico, pero no es así. Estoy agradecido de todo lo que pasó al último año. El taller literario, los cultos de jovenes, mi amistad con Sofía, El ágape ( que a mi pesar, sigue la misma regla de más arriba: mientras mejor el año, peor la caída)
Pero se que el próximo 11 de Junio el análisis será mejor, y todo lo que ha implicado sufrimiento o fracaso se habrá transformado ya en aprendizaje y fortaleza. Mucho de ello ya ha comenzado a suceder.

 

Posted by J.

Querida Del:

Amiga estimada, te escribo por este medio porque recuerdo con mucho agrado que solías leer mi blog, y espero que aún lo hagas.
Espero que estés bien. Realmente lo espero, porque estoy preocupado. Hace varios meses que no se nada de ti, y debido a las circunstancias que ambos conocemos, me siento algo intranquilo al respecto.
Si lees esta carta, espero que nos des noticias sobre ti pronto, amiga, porque te extrañamos.
Espero que estés bien, realmente lo espero.
Perdona lo indirecto del medio, pero creo que es un buen metodo para ubicarte. Espero.

Esperando saber de ti lo más pronto posible
Tu amigo Joel

William, parte I  

Posted by J.

Este es uno de los cuentos que tengo en carpeta hace más tiempo. Es tan antiguo, tan antiguo, que las mujeres de este cuento nisiquiera tienen el cabello rojo. Menos los ojos verdes.
La idea se me ocurrió cruzando la calle, y por culpa de ella casi me pega un auto(inserte risas aquí). Lo peor de todo fue que por el susto, se me olvidó la idea, que era francamente brillante. En su lugar, tuve que empezar a escribir esto.
Primera parte del Cuento de William.




William y yo nos conocimos a los 15 años, un lunes brumoso de invierno.
La primera vez que le vi, me fue totalmente indiferente.
Sin embargo, conforme el tiempo y el azar nos fueron acercando, y me vi obligado a conocerle, comencé a apreciarle.
Will era de esas personas que siempre tienen una palabra de aliento los días tristes, una poética los días melancólicos, y una broma todos los días.
Su sonrisa era sincera y valiente, y sus ojos siempre sabían reconfortar.
Después de tres meses, ya era mi mejor amigo, y creo que el me consideraba del mismo modo.
Nos unía la pasión por la lectura, aunque nuestros temas era diferentes. Mientras yo prefería la economía, la actualidad y la política, William había escogido el CamiNo de la Literatura: la fantasía, la maravilla, la ilusión, la ficción. Si mi mundo era un mundo real, concreto hasta la medula, el de el era un mundo Etéreo, liviano, ágil y flexible.
Cuando terminamos el colegio, ambos partimos hacia la capital.
Yo opté por estudiar Ciencias Políticas, mientras que
William, literatura.
Entramos a la misma institución, y nos reuníamos todos los días por lo menos algunos minutos, para charlar. Su fascinación por la Literatura había crecido, y había comenzado a escribir.
Fue por esa época que nuestro circulo de amistades se amplió: Pronto fuimos algo así como 10 tontos estudiantes de distintas carreras que los días viernes se reunía para tomar algún trago, charlar y oír música. Si, que buenos recuerdos. Allí estaban Laigh, Aran, Charles, Shen, Miguel...
Luisa, claro, y tambien Mariann.
Si, Mariann y William se conocieron uno de esos viernes en la noche.
Su química fue instantánea, pero tardaron años en darse cuenta de que estaban enamorados el uno del otro: Eran demasiado amigos para pensar en eso.
Fue en esos viernes en la noche en que Will comenzó a hablar de viajes. Se nos hizo evidente a todos que si Mariann querría seguir con el, tendría que correr. Y correría.
El primer viaje, un verano, fue a Alemania. Luego Francia, el año siguiente, Inglaterra. Luego Grecia, Turquía, Rusia, Mongolia.
Para el viaje a China ya estabamos todos trabajando. Les perdimos la pista a ambos despues de eso. Supimos que se casaron en Canadá, y que trabaron amistad con unos Japoneses.
Las cartas se volvieron cada vez más espaciadas, y los correos electrónicos cada vez más cortos.
Pronto se limitaron a preguntar por nosotros, y finalmente dejaron de responder.
William y Mariann dejaron mi mundo de manera incólume. Ambos fueron siempre mi idealización de ser humano: ser como William era ser un hombre íntegro.
Con su recuerdo proseguí mi CamiNo.
Años más tarde, mi domicilio cambió, lo mismo que mi estado civil. Conseguí un buen trabajo, una gran casa, y publiqué un pequeño tratado de Política Globalizada.
Despues del nacimiento de mi primera hija, Anna, recibí una nueva Carta.
William nos escribía a mi esposa y a mi, para contarnos que había vuelto al país en un viaje de negocios, y que deseaba reunir al grupo de la universidad, para reencontrar a sus amigos de la juventud. La noticia nos llenó de alegría, y viajamos a la Capital en la fecha convenida.


El encuentro con el grupo es uno de los recuerdos que atesoro con más cariño. El volver a ver a personas que había perdido hace tanto tiempo era maravilloso.
William y su esposa organizaron la recepción en un pequeño pero elegante hotel del centro de la ciudad. Ella lucía radiante, aunque un poco menos dinámica que antes. Una o dos canas le recorrían ya la cabeza, pero sus ojos aún eran tan jovenes como cuando nos conocimos.
El carácter de William seguía siendo el mismo. Jovial, alegre, honesto hasta la médula. Pero su aspecto físico...
Su rostro estaba surcado por una gran cicatriz, que avanzaba desde la oreja hasta la mitad de la mejilla izquierda. Aquella Horrible marca en su cuerpo nos sorprendió muchisimo a todos, y nos costó tratarlo con normalidad en un principio.
Pero los recuerdos, la amistad y el respeto que nos unían a todos finalmente consiguieron espantar las reticencias, y las cosas fueron como antes.
Si, como en los viejos tiempos, la conversación se extendió durante largas horas, intercambiando novedades, presentando a las esposas y esposos, y a los hijos. Cuando la charla, rociada siempre con un poco de licor, parecía decaer, Charles Masks, vestido completamente de un solo color( azul, esa noche), como era su costumbre desde la universidad, le preguntó a William por la cicatriz, dejando en claro que la pregunta la formulaban el y el vaso de cerveza que le acompañaba.
William sonrío, guardó silencio un segundo, y dijo
-me preguntaba cuanto tardarían en preguntar por ella-

 

Posted by J.

Este cuento tiene un final alternativo, que subiré dentro de poco. En consideración al consejo de Javier, publico esta primera versión, porque es más un cuento que otra cosa. La segunda versión es más real. O menos, si entiendes a que me refiero.


Desperté frente al puente, con frío, y empapado.
Todo lo que sabía en ese momento es que estaba soñando. Pero eso no me quitaba el frío, ni me secaba. Los sueños suelen ser muy reales.
el puente era pequeño, de madera. No muy antiguo. Conectaba un extremo del risco con el otro, en el paso montañoso más importante de la guerra. Estaban envueltas muchas naciones, pero este lugar en especifico implicaba a a dos pequeñas repúblicas y una gran potencia industrial.
El ambiente era parecido al 1890.

Las ventajas de ser el Soñador del sueño era saber mucho acerca de todo.

El quinto de linea de la República del Este era un batallón muy pequeño. El General Haran (en ese momento supe con toda seguridad que su nombre se me olvidaría cuando despertase) Había movilizado gran parte de las tropas hacia el sur, protegiendo el frente más vulnerable del país. Haran había ordenado que pequeños batallones se encargasen de la protección de determinados puntos estrategicos, y el Quinto tenía que proteger uno de los tres puentes que había en el paso de las Montañas del Oeste. Y eso les daba miedo.
El oficial al mando era El Teniente Mirhan. Y también tenía miedo, pero no podía revelarselo a sus hombres.
Cuando llegué, los soldados conversaban, pero con las armas listas. Los fusiles y las pistolas estaban preparados y cargados, porque no podían permitirse ser sorprendidos por el enemigo.
Supuse que mi llegada implicaba que algo importante pronto ocurriría, así que me quedé donde estaba.
Mirhan me vio, pero no profirió palabra. Supuse que sería hijo o nieto de algún otro hombre o mujer de un sueño, y que sabría quien era. A Rosalía, mi primer sueño, le había pedido que le contase a su familia de mi existencia, y había sido provechoso. Solía encontrarme con descendientes de Ella.
Su recuerdo me pesó.
Sin embargo, no tuve tiempo de sentirme compunjido. Mi oído de soñador, siempre más fino que en la realidad, había alcanzado a percibir el acercamiento de un grupo reducido de hombres. A pesar de no ser demasiados, eran más que el Quinto.
Mi cuerpo en mi cama se retorció, intentando despertar. Odio los sueños en los que los personajes principales fracasan. Pero por algún motivo (probablemente la clase de educación física) el cansancio fue más, y seguí durmiendo.
Mirhan los percibió pronto también, y Supuse que sería parte de los dones poco comunes que poseía la Familia de Rosalía. Tenía los mismos ojos ambarinos de su predecesora.
El teniente ordenó a sus hombres. Apostó tiradores en los altos y los roqueríos circundantes, y dejó a los más diestros en el combate cuerpo a cuerpo (uno de ellos era un sujeto enorme, que mediría algo así como 2 metros y medio, y tenía los hombros con grandes tatuajes de anclas) junto a el, en el puente.
Entonces noté con sorpresa que los Enemigos traían un tanque.
Mi cuerpo se removió por segunda vez, pero fallé en despertar. Entonces intenté avisarle a Mirhan, pero no pude moverme: estaba medio conciente, medio dormido.
Me maldije por querer despertar.
La avanzada enemiga giró en el último recodo, y se encontró con los defensores.
Reconocí al oficial mayor de la tropa: era Carl Exorville, un hombre que me producía una repulsión especial, por las atrocidades que había cometido durante la guerra.

Una de las desventajas de ser el soñador del sueño, es que sabes mucho acerca de todo.

Tenía el cabello de un color a medio camino entre el celeste y el rosa, y una larga cicatriz que solo es posible en un sueño, que le recorría desde la ceja hasta el labio, como una larga serpiente plateada, sin deformar en demasía su Expresión venenosa.
Río.
-Soldados del Este- gritó- bajen sus armas y no será necesario el derramamiento de su sangre.
Mirhan respondió haciendo fuego sobre sus enemigos, y los tiradores pronto diesmaron la tropa atacante. Sin embargo, los números de los Industriales superaban a los Republicanos.
Uno a Uno, los Soldados del Quinto fueron callendo.
La carga Industrial fue brutal. Sus armas eran más avanzadas, y más mortales. Además, no desdeñaban los viejos métodos: Sus fusiles, además de balas, tenían una bayoneta de acero templado, con un pequeño canal para veneno.
El gigante calló atacado por tres soldados enemigos al mismo tiempo, pero en recompensa, se llevó a los tres consigo.
Finalmente, Mirhan también calló, herido por una bala, pero no supe donde. Sentí que no podía haber muerto. No podía.
Exorville río nuevamente, desde arriba del tanque.
-Avanzamos- dijo, simplemente.
Sus hombres no se sentían alegres. Muchos de los suyos habían caído, y dos o tres de los más nobles se sentían miserables por haber destrozado así a sus enemigos. Aún recordaban que todos los que estaba allí eran humanos. Me sentí angustiado, depcionado y culpable. Si no hubiese tratado de despertar, quizás podría haberle avisado a Mirhan.

Traditional families are obsolete.  

Posted by J.

algunos de mis cercanos deben saber que Javier y yo participamos en un concurso de ensayos en inglés organizado por la embajada de Inglaterra para los colegios bilingues + windsor xD. Obtuvimos segundo lugar, y aquí lo tiene para leer. Me temo que está en inglés, por obvias razones :P



In a world that seems to be running each day faster, and a society that seems to finally have the strength to get rid of ancient and traditional prejudices that only stop the rational development of Mankind, it is important to question us whether it is time to change the traditional concept of Family, or the time to realize that we may be loosing a strong society Pillar, that may lead to a collapse in many important areas of it.

We understand a Traditional Family as “a heterosexual monogamous couple, who are married and live together, considering also all the Children (male or female) that they may have.” This definition must be considered during the whole essay.

Nowadays, it's impossible to be certain that the topic this essay is about is still current. Since at least a couple of decades, the world has been experiencing a revolution in terms of Freedom of expression, which has resulted in a lot of situations which weren’t even thinkable in ancient times. The best example of this change of mentality is the legalization of homosexual marriage in European countries like Spain – though not all examples are this extreme. Children which are born out of marriage, couples that live together before the wedding day, and even the divorce, which wasn’t an option years ago and that now is done but most of the marriages. These situations have become so popular, and the new generations see them so normal (in cases, even more normal than the “traditional families”), that the idea of family must be changed, and a new definition must be looked for it.

In consequence, we must admit that the traditional families are less common than 50 years ago, and that new types of families have appeared. Although, we must also accept that this changes in the basis of our Society haven’t been for free. Dr Deb Huntley, professor of psychology in the University of Argosy, indicates that Children from divorced parents have more chance of having behavior disorders, lower school performance, and lower auto esteem.
Also, problems as depression or emotional syndromes are becoming more usual between the couple.
Non-desired pregnancy may lead to emotional disorders, school-leaving or abortion, and sons that are born without a father seem to have problems with people of their own sex, and this may result in aggressive behavior.
But in a deeper aspect, the dissolution of the basis of the western society as understand today, may lead to consequences we cannot expect. It is evident that the wound generated to an individual that loss the mind structure of a family will certainly look for another strong structure as the lost one. This may lead to fulfill the emptiness with consumerism, for example, or violent social movements.
When the individual has lost the strongest structures, such as the family, he or she soon will want to fill the vacuum with whatever may be as strong. And soon consumerism, promiscuity, alcoholism, drugs and many more will seem a suitable answer. They will be voluntary submitting their wills to these things. And the consequences for our society are hard to understand.

In conclusion, we can say that even new types of families have appeared, the traditional kind is still source of emotional stability.
Although they are less in percentage terms, they keep being the base of society; this because the others types of families come along with a lot of complications and conflicts that aren’t present when a family is composed as it used to be before.

 

Posted by J.

Segunda versión del Cuento de Norm. Espero que en esta ocasión el secreto del final esté más claro. Hay más frases, pero en escencia, la historia es la misma.
Espero que esta esté mejor.




Norm se sentó a la mesa, y se ajustó los electrodos con suavidad. El lugar era agradable. Una chimenea al fondo, las paredes color madera, los candelabros eléctricos de imitación fuego, y los suaves acordes séptimos de un piano, que interpretaba su propia música, a imitación de ese antiguo y algo extraño jazz.
Un camarero se acercó a Norm, Tomó su orden, y luego de presionar algunos de los botones de la mesa, y otros más en el respaldo de la silla, mientras silvaba una pegajosa canción de moda, dejó frente a el un plato de pasta. La especia solitaria, verde, en la cima de la montaña italiana contrastaba con la salsa, roja y humeante.
Norm la miró, satisfecho, e hizo un ademán, tras el cual el camarero se alejó, sin abandonar su delgada tonadilla.
En las mesas que rodeaban a Norm, otros seis camareros iguales, silvando la misma melodía, servían mesas con carnes, sopas, o pescados, preparados de las más diversas maneras, sazonados con los más insólitos y exquisitos aderezos. Todos los comenzales observaban sus platos, asentían satisfechos, y despachaban a los camareros sin dedicarles palabra. Ningún camarero erraba una orden, ningún plato no satisfacía al comensal, jamás una gota se derramó fuera de una copa. La perfección misma. Y sin embargo, eso solo confirmaba que la perfección no podía ser... ni real, ni humana.
Uno o dos viejos se sentían demasiado incómodos con los electrodos, e intentaban acomodarlos cada dos o tres minutos. Los niños pequeños padecían el mismo problema, pero los jovenes y los adultos, acostumbrados a toda una vida en el mundo, comían con avidéz y satisfacción, sin jamás proferir queja alguna. La costumbre vuelve normal lo anormal, despues de todo, y finalmente, los que tienen razón se equivocan.
Cuando hubo terminado la Pasta, El camarero silvante se acercó a Norm de nuevo, y este le comunicó que deseaba una tasa de café, y un poco de chocolate.
El camarero repitió su operación con los botones, y luego sirvió la orden.
El café, servido en una fina tasa de cerámica inglesa, humeaba, con su espeso y amargo aroma. Norm inspiró suavemente, y sonrió.
El camarero se alejó, raudo.
Los minutos recorrieron con prontitud la tasa, y tras pagar, Norm se puso de pie, y desconectó los electrodos. El lugar dejó de ser tan agradable como había sido al principio. Salió del lugar, y camiNó derecho hacia El Conservatorio. La noche era fría, y oscura. Una o dos estrellas titilaban en el firmamento, pero su luz era diluida por la eléctrica luminicencia naranja de las calles de la ciudad.
Entró haciendo tintinear una campanilla sobre la puerta, en tonos agudos, pero de algún modo, apropiados. Una o dos cabezas dentro voltearon para verle, pero la mayoría estaba concentrada en sus instrumentos. Norm se sentó frente a una mesa, conectó los electrodos que pendían de ella, y esperó. Sintío un leve escalofrío eléctrico que le recorrió la espina. Pronto un muchacho joven se le acercó, le saludó con un ligero ademán y una sonrisa de familiaridad, y le entregó un violín. El abuelo de Milasen había sido violinista en su juventud, y Norm había... aprendido por su ejemplo. Dejó que la lenta suavidad de las melodías envolviese sus manos y ojos cansados, y tocó.
El prodigio de su talento no llamó la atención de ningún otro. Todos estaban absortos en su propio trabajo, su propio instrumento.
Norm sonrío, de pronto, y dejó el violín sobre la mesa. El mismo muchacho joven se le acercó, y se llevó el instrumento. Un momento antes de que el chico se perdiese detrás de unos estantes de instrumentos, Norm se sacó los electrodos, y vio como su imagen se derritió con suavidad, en el aire.
"me pregunto que pasaría si ella..."
Norm apartó esos pensamientos de su mente. No le estaban permitidos, después de todo. Muchos pensamientos eran imposibles para la gente como el.
Se puso de pie y salió del lugar, haciendo tintinear las campanillas por segunda vez. Dos o tres cabezas, las mismas que al comienzo, le vieron salir. Las demás seguían en sus melodías eléctricas.
Antes de volver a casa se permitió un paseo por el parque. El frío envolvía a los camiNantes a esas horas de la noche, pero Norm no tenía problemas. Algunos dirían que estaba acostumbrado, que esos largos paseos de noche le habían enseñado a no sentir frío. Pero no habría sido correcto explicarlo de ese modo.
Finalmente, sus pasos le llevaron a casa. Apoyó su mano sobre la cerradura, que brilló en una sencilla luz verde, reconociéndole. La puerta se abrió.
Milasen le esperaba en el interior, sentada sobre el sofá, con un libro en las manos.
Dos electrodos colgaban de sus sienes.
Norm se sentó junto a ella, y la miró dulcemente. Sus ojos de niña, sus manos inocentes. Ella apartó el libro, pero no los electrodos. Le miró como quien mira a un hermano mayor, y charlaron. Charlaron durante horas, y horas, pero finalmente Milasen se sintió cansada de Norm. No era lo que ella esperaba, y no era necesario soportarlo más.
Un breve gesto de despedida, los electrodos desconectados, y finalmente una respuesta para la pregunta del auditorio, mientras se desvanecía suavemente:
"me pregunto que pasaría si ella..."

 

Posted by J.

cuento algo extraño, cuyo final, creo, arreglaré cuando sepa como explicar mejor lo que quería explicar. Tengo una forma, pero creo que está demasiado relacionada con mi experiencia personal en estos momentos y no voy a publicar eso.
Como sea, quizás si eres lo suficientemente inteligente, sabrás que sucedía en esta historia en realidad.
Por eso cabe preguntarse
"¿estás mirando con atención?"




Norm se sentó a la mesa, y se ajustó los electrodos con suavidad. El lugar era agradable. Una chimenea al fondo, las paredes color madera, los candelabros eléctricos de imitación fuego, y los suaves acordes séptimos de un piano, que interpretaba su propia música, a imitación de ese antiguo y algo extraño jazz.
El camarero se acercó a Norm, y luego de presionar algunos de los botones de la mesa, y otros más en el respaldo de la silla, mientras silvaba, dejó frente a el un plato de pasta. La especia solitaria en la cima de la montaña italiana contrastaba con la salsa, roja y humeante.
Norm la miró, satisfecho, e hizo un ademán, tras el cual el camarero se alejó, sin abandonar su delgada tonadilla.
En las mesas que rodeaban a Norm, otros seis camareros iguales, silvando la misma melodía, servían mesas con carnes, sopas, o pescados, preparados de las más diversas maneras, sazonados con los más insólitos y exquisitos aderezos. Todos los comenzales observaban sus platos, asentían satisfechos, y despachaban a los camareros sin dedicarles palabra. Uno o dos viejos se sentían demasiado incómodos con los electrodos, e intentaban acomodarlos cada dos o tres minutos. Los niños pequeños padecían el mismo problema, pero los jovenes y los adultos, acostumbrados a toda una vida en el mundo, comían con avidéz y satisfacción, sin jamás proferir queja alguna.
Cuando hubo terminado la Pasta, El camarero silvante se acercó a Norm de nuevo, y este le comunicó que deseaba una tasa de café, y un poco de chocolate.
El camarero repitió su operación con los botones, y luego sirvió la orden.
El café, servido en una fina tasa de cerámica inglesa, humeaba, con su espeso y amargo aroma. Norm inspiró suavemente, y sonrió.
El camarero se alejó, raudo.
Los minutos recorrieron con prontitud la tasa, y tras pagar, Norm se puso de pie, y desconectó los electrodos. El lugar dejó de ser tan agradable como había sido al principio. Salió del lugar, y camiNó derecho hacia El Conservatorio. La noche era fría, y oscura. Una o dos estrellas titilaban en el firmamento, pero su luz era diluida por la eléctrica luminicencia naranja de las calles de la ciudad.
Entró haciendo tintinear una campanilla sobre la puerta, en tonos agudos, pero de algún modo, apropiados. Una o dos cabezas dentro voltearon para verle, pero la mayoría estaba concentrada en sus instrumentos. Norm se sentó frente a una mesa, conectó los electrodos que pendían de ella, y esperó. Pronto un muchacho joven se le acercó, le saludó con un ligero ademán y una sonrisa de familiaridad, y le entregó un violín. El abuelo de Milasen había sido violinista en su juventud, y Norm había aprendido por su ejemplo. Dejó que la lenta suavidad de las melodías envolviese sus manos y ojos cansados, y tocó.
El prodigio de su talento no llamó la atención de ningún otro. Todos estaban absortos en su propio trabajo, su propio instrumento.
Norm sonrío, de pronto, y dejó el violín sobre la mesa. El mismo muchacho joven se le acercó, y se llevó el instrumento. Un momento antes de que el chico se perdiese detras de unos estantes de instrumentos, Norm se sacó los electrodos, y vio como se desvanecía en el aire.
"me pregunto que pasaría si ella..."
Norm apartó esos pensamientos de su mente. No le estaban permitidos, despues de todo.
Se puso de pie y salió del lugar, haciendo tintinear las campanillas por segunda vez. Dos o tres cabezas, las mismas que al comienzo, le vieron salir. Las demás seguían en sus melodías electricas.
Antes de volver a casa se permitió un paseo por el parque. El frío envolvía a los camiNantes a esas horas de la noche, pero Norm no tenía problemas. Algunos dirían que estaba acostumbrado, que esos largos paseos de noche le habían enseñado a no sentir frío. Pero no habría sido correcto explicarlo de ese modo.
Finalmente, sus pasos le llevaron a casa. Apoyó su mano sobre la cerradura, que brilló en una sencilla luz verde, reconociendole. La puerta se abrió.
Milasen le esperaba en el interior, sentada sobre el sofá, con un libro en las manos.
Dos electrodos colgaban se sus sienes.
Norm se sentó junto a ella, y la miró dulcemente. Sus ojos de niña, sus manos inocentes. Ella le miró como quien mira a un hermano mayor, y charlaron. Charlaron durante horas, y horas, pero finalmente Milasen se sintió cansada de Norm. No era lo que ella esperaba, y no era necesario soportarlo más.
Un breve gesto de despedida, los electrodos desconectados, y finalmente una respuesta para la pregunta del auditorio, mientras se desvanecía suavemente:
"me pregunto que pasaría si ella..."

 

Posted by J.

English poem, that only works in English. it was a song, but i forgot the melody, and so just kept the writing. It is writen in paper, in a page of my copybook that is very important now...
Just wished to put this up.

It...
makes me think
of ancient times
makes me think
of colder winters

makes me die
on the disguese
that i have dressed
all the time

that i have cries
and missed your eyes
and just desired
to be at your side

day and night
lack of light
cause all my life
was in your eyes.

me encontré a mi mismo  

Posted by J.

las fechas son precisas, porque esto de verdad ocurrió.

El día 23 de marzo del 2010 Joel Velásquez, osea, yop, salió de su casa a eso de las 7 de la tarde, y subió por la avenida Pedro montt sin un rumbo definido. Llevaba el pelo corto, y el rostro pulcramente afeitado, según la norma que le imponían en el colegio. Vestía, como siempre, de estricto negro.


El día 23 de marzo del 2011 Joel Velásquez, osea, yo, salió de la universidad a eso de las 5 de la tarde, y se encaminó hacia su casa. Tomó más vueltas de las nesesarias, solo por el placer regular de CamiNar, y a eso de las 7 se encontró bajando por pedro montt. Llevaba el cabello largo, y el rostro cubierto por una larga, aunque cuidadosamente recortada barba. Vestía, como siempre últimamente, de sencillo blanco, y llevaba el bolso negro que se comprase hace algo menos de un año, y que desde entonces no se había sacado.

El 2010, Joel camiNó con lenta indiferencia, escuchando música en sus audífonos. Casi eran parte de su anatomía por esa época, y la melancólica canción de un piano se derrumbaba en sus oídos. Su mente estaba ocupada por una rima que intentaba componer, pero que se negaba a ser escrita. Tenía claros los finales de los versos, por supuesto, porque eran lo más fácil. Pero como darle sentido a esas palabras que sonaban igual era la tarea titánica que lo atormentaba.

El 2011, Joel camiNó con suave tranquilidad por delante del coliseo. Río, pensando en que en un comienzo, hacía años, ese verano que le visitaran sus abuelos, cuando recien comenzó a camiNar, el Coliseo era su límite de resistencia. Más tarde se volvió solo un punto de referencia.
Ocupaba su mente en hacer un poema sencillo. Tenía el tema, que para variar era amor, y esa musa que era casi, a esas alturas del partido, solo una musa literaria. Pero le faltaba el final de los versos, que le diesen la armonía musical necesaria. La rima.

El 2010, Joel camiNó hasta el supermercado, depresivo.

El 2011, Joel camiNó hasta el supermercado, concentrado en un Poema.

El 2010, Joel camiNó hasta la esquina, y miró justo frente a el. En la esquina opuesta

Había un muchacho un poco menor que el, vestido de negro.

"apuesto..."

"... que se parece a mi".

El 2010, Joel se detuvo en la esquina, y esperó.

El 2011, Joel siguió camiNando hasta la otra esquina, y se detuvo frente al chico de negro.
Ya se había acordado.
-Hola- le saludó.

-Hola-saludó Joel de vuelta.

-tu aún no sabes quien soy pero... debes adivinarlo, probablemente.-

-tengo una idea.-

-yo tambien la tenía- Joel rió, suavemente, haciendo que su cabello largo se moviese.

-debes ser yo-dijo Joel, serio. Estaba nervioso.

-Si, lo soy. O lo seré, dependiendo de quien irrumpió en el tiempo del otro.- y rió denuevo. Su expresión se volvió repentinamente seria, y miró a Joel fijamente.
-¿Recuerdas esas rimas?-

-si, pero solo tengo las palabras finales. Me falta el tema-

-ah, el tema es obvio, Joel. A esas rimas solo una mujer puede darles tema.-

Joel sonrío, pensando en que, finalmente, era inevitable.

-pero no te preocupes-agregó Joel- dentro de un año estarás sano, te vestirás de blanco y te encontrarás con tigo mismo para darte ánimos, y terminar un poema.-

-¿entré a la universidad?-

-seguro-

-¿y a que?-

-¿estás seguro que quieres que te diga?-

- ¿ a ti te lo dijeron?-

-no, lo descubrí yo solo-

-entonces no me lo digas. Supongo que lo adivinaré tarde o temprano.-

-¿algo más que necesites?-

-la verdad... creo que no. Me ha subido el ánimo saber que dentro de un año voy a verme...-

-feliz-

-feliz- confirmó Joel.

se despidieron con un ademán, y entonces, el 2011 Joel volteó para decirle a Joel el 2010
-se siempre sincero en tu Amor. Con todo tipo de Amor!-

El 2010, Joel sonrío y anotó la frase en una libreta.
"la nesecitaré dentro de un año".